Existo incluso antes de nacer, en otras muero al pensar en vivir
Mi piel está extendida sobre las curvas mentirosas del será
Nací en el orden de la más absoluta locura existencial
Mi latir fue resentido por mil y un suspiros de ansiedad
Todo goce fue asfixiado por el olor de las mañanas
Treinta corazones marcaron la rutinaria sonrisa del reloj
Los silencios reinaban durante mis primeros pasos
Una postulante actitud clamaba éxito absoluto
Sin límite ni dolor puesto el frío era solo pasajero
Mil violines intentaban adornar mi pequeño espectáculo de génesis
Hecho aquí el arte del inicio, ruedan las ideas y todo el quizás
Mucho celo con poca experiencia rondaban las caricias lejanas
Ni un segundo fue auditado; todo fluye y todos corren
Cinco uñas manejaban el volante, el timón de tanta locura
Los dos tesoros se estaban oxidando con cada paso dentro de los eslabones helados
Naturalmente caótica era quien tomó forma en aquella danza
Una decena de locuras anhelaron sus placeres, pocos con aire de eternidad
Gestos con las manos y miradas perdidas, distancias inimaginables
Todo era ventanales de indistintas formas y colores; deseo único
El nacer quedó, perdurando en su caótica locura.

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