Este artículo contiene spoilers.
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Atención: Este artículo tratará de la película “The Darkest Hour” del año 2017; la cual es un drama bélico y si bien creo que no hace falta aclararlo, aún así lo deseo hacer por motivos de archivo: Al ser una película y no un documental, hay ciertas libertades “artísticas” que se han tomado las cuales no pueden reflejar los hechos reales de aquella época en un 100%; dicho esto mis opiniones sobre dichas escenas y partes del largometraje son orientadas a la película en sí y no a los hechos en la vida real que estos intentan representar. En otras palabras: Es una película y opinaré sobre la misma, la veracidad de la película comparada a lo que pasó en la vida real es un tema aparte.

“The Darkest Hour” (O también conocida en español como “La hora más oscura”) es una frase comúnmente atribuida a Winston Churchill y hace referencia al peor momento de la ocupación Alemana Nazi durante la segunda guerra mundial. Básicamente fue cuando la totalidad de Europa estaba bajo el dominio de Alemania luego de que esta decidiera atacar e invadir territorios, iniciando el conflicto junto con Rusia.
Del lente del director Joe Wright nos metemos en el transcurso de las horas durante estas épocas tan negras de la historia de la humanidad, más precisamente desde la perspectiva de Winston Churchill el cual fue el Prime Minister durante todo el conflicto y el que, en gran medida, es el responsable de que Europa no cayera bajo las garras del régimen Nazi, siendo el último bastión (Reino Unido) de resistencia contra la Alemania dirigida por Adolf Hitler.
El film inicia durante el transcurso de la “Blitzkrieg” (Referencia), momento intenso para el Palacio de Buckingham ya que el Prime Minister del momento, Neville Chamberlain no supo ni pudo manejar la situación luego de que Alemania violara los acuerdos de no invadir Polonia.

La oposición política al partido del señor Chamberlain clamaba por su renuncia a la vez que afirmaban su voluntad de formar una alianza con el partido en cargo (El del señor Chamberlain) solo si este dejaba su cargo y ponían al señor, por aquellos momentos mal visto en general dentro de las altas esferas, llamado Winston Churchill.
Desde allí, comienza la perspectiva desde la visión de Winston, el cual se nos presenta no como un ídolo o un emblema de uno de los mejores líderes que ha conocido la humanidad en tiempos de guerra: Se nos presenta a Winston por lo que fue, un ser humano a punto de embarcarse en un trayecto lleno de “Sangre, sudor y lágrimas”.

A lo largo del film nos encontraremos diversos puntos de vista y enfoques que nos proporcionan los propios personajes, incluyendo pequeños momentos de [Podría decirse] comedia discreta entre ciertos criterios, el más notable siendo las interacciones entre el Rey Jorge VI y Winston.

La estructura del film sigue algunos puntos que se han usado antes en películas “biográficas” de personajes de la historia, la cual es: Humanizar un emblema de persona como lo fue Winston a un nivel donde sea creíble y además, cargarlo de problemas y luchas internas, reflexiones & todo lo que sea necesario para que el personaje pueda desarrollarse sin perder la credibilidad. Dadas las circunstancias del film y la época que intenta representar no fue difícil conseguir dilemas y problemas para que Winston brille pero, si es digno de admirar la elección del equipo de Casting al elegir a Gary Oldman para representar a Winston y lograr humanizar a un hombre que a todas letras tiene la mirada de un Bulldog.

Personalmente creo que Gary Oldman hizo uno de sus mejores papeles, y además los escritores supieron generar simpatía en el personaje pero por sobre todo empatía en los momentos más duros y hacer que, conociendo la historia en la vida real, los discursos y reacciones humanas ante tanto caos y desesperación generen ese escalofríos en los brazos y espalda.

En cuanto a la otra parte de la estructura que utiliza el largometraje, pues está bastante claro que la formula de usar antagonistas “pasivos” dentro del entorno de nuestro protagonista sigue siendo una forma muy inteligente de ligarnos al mismo, logrando que los sucesos que ocurran [o los posibles sucesos] nos generen ansiedad, felicidad, o enojo. A muchas personas no les puede llegar a gustar esta fórmula por sentir que está tan usada que a este punto ya es un re-frito de cientas de otras cintas, pero la verdad es que a lo largo de la historia el ser humano ha vivido y ejercitado en la vida tanto civil como política esta misma fórmula y es por ello que sigue llenando taquillas en los cines, porque después de todo es el arte quién imita a la realidad.

El film hace un trabajo maravilloso de representar los pequeños detalles de la burocracia inglesa dentro del palacio así como detalles bastantes grotescos de las ideas y vueltas políticas que son capaces de formarse dentro de túmulos cargados de tiburones de traje como en esos lugares. Alianzas, influencias, planes para destruir políticamente al rival o cualquiera que no siga las ideas del cabecilla de turno del partido politico; destruir reputación, y otras cosas similares.

La narrativa de los eventos y los tiempos de los mismos está bien lograda; utilizaron la manera más simple: Un gran indicador en el medio de la pantalla que te dice qué día y mes está transcurriendo antes de iniciar con la escena. Un poco intrusivo para algunas personas pero yo pienso que está bien, ya que cumple su función y además sirve como un pequeño “Switch” para evitar que la película se sienta como si fuese todo un gran continuo.

El efecto “Drama” del film está logrado lo suficiente como para ser tomado en serio, se nota que se le dio el respeto que se merece. En otros films este elemento ha sido explotado a niveles ridículos para intentar generar de manera artificial empatía en el espectador y así llenar las butacas de los cines buscando un público fácilmente impresionable y faltando a la seriedad que temas así requieren, además de la sobriedad que puede evitar que se tilde a un film como “Propaganda”. (Sí, estoy refiriéndome con todo esto a “Rescatando al soldado Ryan“. Algún día haré una reseña de la misma.)

Un tramo que me gustó mucho esta relacionado a todo este tema del drama y de la emoción, es una muestra muy humana de Winston el cual [Después de recibir un sabio consejo del Rey en un momento muy duro de la sanidad mental de Winston], decide tomar el subterráneo [Hay una dinámica entre este suceso y un diálogo que dice Winston cuando va de camino a ver al Rey para recibir el título de Primer Ministro] para conectar con la gente de a pie, estar entre los ciudadanos a los cuales el sirve y protege. No quiero spoilear esta parte pero si diré lo siguiente: Me encantó. Algo forzada en ciertas reacciones y claramente pensada [en momentos muy específicos] para motivar al espectador, pero dejando de lado esos segundos se logró un momento muy especial para el film y en especial para la narrativa del film, para el climax y para, imagino, cualquier ciudadano inglés un momento hermoso de patriotismo. Yo no soy inglesa y sentí el peso de la escena, de esa y muchas más. Todo encaja, y un Winston renovado y más sabio emerge de los túneles para dar uno de los discursos más legendarios de la historia del mundo, tanto en la vida real como en el cine. Dejare el fragmento de tal parte al final de este artículo.

La cinematografía es una de las mejores que he visto, por lejos. El director hace un uso increíble del sombreado en prácticamente todos los momentos de la película, generando una sensación de seriedad y ansiedad que es muy difícil de capturar sin quedar notablemente forzado. Este no es el caso, se logró impactar al ojo con las direcciones de las sombras sin sacrificar claridad, todo en un perfecto balance que es un placer de ver en alta resolución.

Los ángulos de cámara, especialmente los acercamientos a los gestos faciales durante diálogos y momentos reflexivos logran capturar el increíble talento de los actores [Gary Oldman se come el show en este apartado] y por ende, transmitir al espectador cada momento de sentimiento sea cual sea; particularmente el estrés fue algo que sentí fue lo que más brillo en este aspecto.

Las tomas panorámicas y ángulos deliberados para mostrar los entornos fueron muy cuidados y me agrada poder escribir que son un placer visual para todas las personas que somos aficionadas al mundillo de capturar sensaciones mediante el lente de una cámara. La última vez que vi algo similar fue en el primer volumen de “Nymphomaniac“ dirigida por el infame Lars von Trier, en el cual una de las primeras tomas era similar, en espíritu, a escenas de The Darkest Hour.

El diseño del sonido es otro punto increíblemente cuidado y pulido; genera un agarre sólido al espectador y es como si todo el tiempo te mantuviese dentro de la realidad del film, no te da tiempo a pensar/reflexionar sobre lo que está ocurriendo en la pantalla, solo te mantiene expectante y totalmente alerta a los detalles; desde los suspiros, los labios chocando entre sí al enunciar ciertas palabras, las vocales, hasta los más mínimos sonidos como pasos en alfombras o leves suspiros.
La música estuvo normal. Personalmente creo que, dejando de lado ciertos momentos donde era mandatario música inspiradora, faltó un conjunto de temas más sutiles. Durante varios momentos sentí muy intrusiva la música, intentando transmitir una sensación de “acción” pero que solo lograba distraerme de los hermosos visuales que el director mostraba ya que el volumen de la misma estaba muy alto. Afortunadamente no hay tanta música a lo largo de la historia, y se puede tolerar los momentos incómodos ya que, por cada 3 errores en la música, hay uno que es tolerable.

El desarrollo de Winston me encantó, pasó por todos los momentos que cualquier persona puede imaginarse si se pone en la galera de él durante esos meses, y aún más que eso: se logró generar una curva de progresión personal del personaje muy hermosa, tocando muchísimas variantes del ser humano. Confianza, arrogancia, ira, miedo, duda, luchas internas sobre si lo que estamos haciendo es fiel a nuestra filosofía, re-descubrimiento de nuestro propio ser, fuerza, coraje, esperanza.
Gary Oldman logró interpretar todo, desde el propio papel, a la perfección. Realmente me parece increíble que no haya sido reconocido por este papel pero a pesar que los “custodios” del cine persigan cheques, las personas que disfrutan del cine recordarán esta performance por muchos años y no me cabe duda que será uno de los “highlights” (Mejores momentos) en futuros documentales del actor cuando este ya no esté entre los vivos.

La escena final del film es el legendario discurso que dio Winston, generalmente titulado “We Shall fight on the beaches” ó “We Shall Never Surrender”. Es cuando Winston, inspirado por su pueblo y sus propios valores, así como los de la corona, deciden no negociar un tratado con el régimen nazi y, finalmente, iniciar los combates a gran escala para la supervivencia de Reino Unido así como la liberación de Europa.
Para finalizar este artículo les dejaré un clip de la escena al igual que el último frame del film que contiene una frase del propio Winston. Recomiendo totalmente esta película para cualquier persona interesada en la segunda guerra mundial y también a las personas que les gusta el género de “Drama” dentro del mundo del cine. Esta de más aclarar que es un film pensado para audiencias que conozcan aunque sea un poco sobre historia, especialmente la parte política en Europa previa a las invasiones Alemanas y todo lo que pasó después.

Enlaces de interés:
- Página en Internet Movie Database (IMDB) [Inglés]
- Página en Metacritic [Inglés]
- Página en Rotten Tomatoes [Inglés]
- Página en Wikipedia [Inglés]
- “Their Finest Hour Speech – Winston Churchill” [Inglés]
- “Gary Oldman on Playing Winston Churchill” [Inglés]

