Una boca negra se dibuja en mi estómago
Intenta seducirme para que le cante una canción
En mi mente solo engranajes
Este misterio tiende a ser revoltoso
Mi aguja solo marca el fondo de todo
Todos los cráneos de antaño arden en sus fosas
Nadie se salvó de aquella guillotina bailarina
A unos les fue peor que a otros
Ni las nubes pueden borrar tantos pecados
Casta abominable de errores sin calzado
¿Por qué las cosas son como son y no como quiero que sean?
Las plazas y calles se tiñen de ceniza y vicios rotos
¿Es mi culpa o la de mi temor al horror?
¿Por qué todo tiene que ser tan así?
Algunos son sabios, no ven los trenes rotos.
El abandono se viste de azul
La ira del odio golpea las puertas demandando sacrificios
Yo sin dedos ni pies, ellos con todo por perder
La locura verde inunda sus asquerosos poros
Ponzoña vuela por los largos tramos de la noche
Gritos de guerra transitan los huecos del valor
Para ellos es un antiguo museo de reliquias
Ni los sapos pueden saltar tantas verdades juntas
Alguna tonta supo recordar que lo bueno existe y vale la pena
Nadie y ninguno se olvidaron de venir.
Triste son ya, los pagos del suelo pisado
Sudores inmundos son y serán los tratados de esos tallos
Ni el futuro se anima a sonreír por miedo a ofender
Solo queda el rasguño diario
Los veinticuatro saludan al par y a pena se ha dicho.

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