Este blog personal, Diario de una Viuda Negra, nació a finales del año 2012 en un punto de mi vida donde todos los caminos que tomé desde el 2008 culminaron en una inflexión con dos salidas y que para colmo de ironías, ninguna de las dos opciones era lo que yo realmente quería en el fondo. Esto es algo que recién hace poco tiempo pude tener la capacidad de dilucidar y comprender en su mayoría, ya que en esos años no tenía idea de nada y realmente creo que nunca tuve idea clara de nada. Solo recientemente he sangrado lo suficiente y me embebí en la locura lo suficiente como para tener una mínima idea de lo filosa que es la realidad y lo profundo que es capaz de cortar.
Ha sido un año devastador y lleno de eventos que paradójicamente no son dignos de estar en el final de este blog, a pesar de que cada uno de dichos sucesos fueron terminantes y tristemente revolucionarios, independientemente de su naturaleza y protagonistas.
Tres minutos estuve con Guadalupe los cuales fueron de felicidad absoluta porque finalmente era libre.
Pamela luego me tuvo que lamer las lagrimas de los ojos en muchas ocasiones pero aún así nunca me falló ni abandonó, pura & fiel, la amistad verdadera.
Dicho eso, quiero comenzar ya con el propósito de esta, la última entrada de mi blog personal y posiblemente el punto final de por vida en esto de tener un blog personal (de índole personal, claramente).
Este proyecto personal nació de muchas necesidades y horrores que vivía mentalmente en el año 2012 y posterior, entre todo eso estuvo la inmensa soledad que sentía y sufría debido en gran parte a mi aislante naturaleza y poca capacidad de socializar o entablar un vínculo significativo personal de amistad con otro ser humano, logrando cubrir esa necesidad de tener un hombro donde llorar y reparar los golpes de la vida que todos recibimos en algún momento. Intenté, muchas veces y en todas fracasé… hubo una sola excepción pero estaba tan manchada por mi pasado y tan confundida que ví virtudes donde no las había, y para cuando la ausencia de conexión era evidente yo misma me encargaba, involuntariamente, de ver soles donde solo había el frío espacial de la desconexión entre dos corazones. No quiero hacer un balance de este año, si algo no voy a mencionar nunca más este año después del siguiente punto final.
La vida me dio muchos golpes, sé que no soy la única y más aún sé que la saqué barata comparando con otras personas que aprecio mucho y que han sido para mi lo que nunca esperé poder tener en mi existencia cuando me hice este blog. Me siento muy afortunada de tener amigas, y amigos los cuales son la contracara de tantos años de castigo kármico que he recibido por mis pecados del pasado; a veces me siento tan irreal porque no logro creer o terminar de entender que tengo personas tan significativas y que me han salvado la vida en reiteradas ocasiones. Son las heroínas y héroes anónimos (por respeto a su privacidad) que este año han sido la piedra fundacional para que yo pueda recuperar algo, lo más valioso que existe en esta vida.
Dos guerreras Chilenas, hermanas y diosas de sus propias victorias.
Una Diosa Argentina que retornó de las aguas del pasado para otorgarme la claridad y destruir mi castillo de cristal que llevaba más de una década en construcción.
Un hermano de vida que se encargó de evitar que los cuervos me comieran cuando quedé entre cristales rotos y desangrándome.
Un gordito mexicano que se encargó de tomar todos mis pedazos y en conjunto con las tres diosas, se encargó de coserme nuevamente… esta vez poniendo doble puntadas a las zonas donde más se las necesita.
Y un grupo de conocidos que se encargaron de orar por mi a la distancia…
Son todos ellos los responsables directos de que mi corazón haya recuperado su latir, gracias a todos ellos recuperé, gracias a ellos me volví a recuperar y finalmente comprendí los últimos pasos a tomar.
Si pudiera volver al pasado y contarme a mi misma tan solo una parte de lo que todas estas personas son y lo que hicieron, estoy muy segura que tanto yo como mi yo del pasado nos pondríamos a llorar mientras nos mordemos un dedo, una mezcla de felicidad y una necesidad de comprobar que realmente no es otro sueño, que esta vez las cosas son reales y que no son producto de la fantasía o peor aún, de la mentira.
Soy increíblemente feliz sabiendo que la realidad existe, más aún porque no es plástica o cargada de contratos invisibles. A veces me gusta llorar en mi cama mientras escucho a mi padre roncar y a mi madre silbar con su nariz debido a su pulmón dañado; Pamela patas arriba soñando y arañando su colcha… lloro en esos momentos porque estoy protegida, por ellos tres y por todas las personas que mencioné arriba, me permito llorar porque es tanta la calidez y felicidad que siento en los días y noches de mi vida que simplemente necesito expresarlo físicamente. ¿Alguna vez has estado tan feliz que te dan ganas de abrazarte al sol y morir con esa felicidad intacta para siempre?, este año he sentido eso muchas veces.
Espectros tanto en el pasado como ahora también han dudado de que si yo soy real, inclusive después de años y años de existencia mutua. Estas son las personas que nunca han podido comprender nada en absoluto, estos son los entes huecos y carentes de todo lo que un ser humano necesita para poder crecer, aprender, llorar, amar, lamentar, querer, odiar y todo aquello que la vida en su inmensa variedad y caos puede ofrecernos para experimentar y vivir. A lo largo de la vida me he topado muchos espectros así, algunos más turbios y maliciosos que otros. Mujeres me han intentado destruir desde lo más profundo hasta lo más superficial. Hombres me han intentado aprovechar hasta la última gota, tanto en lo físico como en lo sentimental, morbo infinito que siempre intentaban desatar sobre mi para luego descartarme como un trozo de papel sucio.
Todos fracasaron.
No digo esto como un intento de presumir mi increíble coraza de acero, porque no la tengo, nunca la tuve y seguramente nunca la tendré (aunque muchas veces me hubiera salvado de mucho dolor). Las personas como yo, y afortunadamente puedo sentirme increíblemente afortunada porque en mi vida conozco y soy amiga (Y con las más especiales me gané el privilegio de ser como una hermana!) de muchas personas así, las cuales enfrentamos a la vida y los dolores de la misma con nuestros corazones, sin trampas, sin mentiras, sin engaños ni venenos. Cuando amamos, lo hacemos de verdad (Incluso si eso amerita, a veces, amar más de la cuenta), cuando lloramos lo hacemos por dolor real y no por ilusiones rotas o por tirar “Lagrimas de cocodrilo”. Hemos apostado muchas veces todo, y no por ganar algo a cambio, sino porque de nosotras ha salido el más profundo y poderoso sentimiento que un ser humano puede generar & experimentar en la vida, amar o querer sin esperar nada a cambio. Hacerlo por la felicidad propia y ajena, un concepto que muy pocas personas en la vida son capaces de entender y mucho menos aún son aquellas personas que realmente experimentan y disfrutan de este suceso.
Personas así no son maleables ni mucho menos son vulnerables a lo que los entes, o los cascarones vacíos de humanos puedan intentar hacer para destruirlas. Cuando ambos caminos se cruzan es muy triste porque siempre termina igual, son dos esencias incompatibles y al final esta verdad siempre sale a la luz por mucho más que se intente cambiar la naturaleza de las cosas tanto de un lado como del otro. A veces el amor/cariño existe para darnos cuenta de que no siempre se puede ejercer y experimentar como las palabras o las acciones demuestran, a veces simplemente por una cuestión del cosmos las cosas están dispuestas a ser un tropezón del cual hay que aprender mucho, desde auto-valoración hasta cómo dominar el arte de aprender en si.
Por más reales que sean nuestros sentires y deseos a futuro, si los invertimos en un mundo de fantasía donde somos las únicas almas donde realmente estamos con los pies en la realidad, tarde o temprano el mundo de fantasía explota y nos hace entender que nunca tuvimos ni la más remota chance ya que nada aparte de nosotras fue real. Esto es una ley cósmica de orden y es imposible cambiarlo. No se puede dibujar sin un canvas, el aire no se dejará escribir nunca con un lápiz de grafito.
Mi salud ya no es lo que era antaño, o si quiera como la era a inicios del 2021, sin embargo con nuevas cicatrices nacen nuevas oportunidades y perspectivas. Con terapia y medicación tendré unos pocos años futuros de vida donde, que quizás un poco negros en muchos tramos, aún así me siento motivada a creer & crecer, a confiar en el azar del cosmos tan caprichoso a veces que nos tiende a sorprender a todos, y con esto también me siento más real que nunca.
El sueño terminó, los espejos están rotos y el futuro, si bien sombrío por todo lo que se perderá, ahora está presente en su lugar y no en mi interior comiéndome eternamente.
Este es el final de este blog, de esta ventana hacia mi vida y es el final también que aquella niña inició en el 2012 esa madrugada que no podía dormir debido al miedo. Ella murió feliz, ella logró abrazar el sol tan fuerte que hasta la luna se encegueció por las lágrimas.
Yo SOY Maria Evangelina Solares, Eve, Proditae, Eva, Evita, Lima. Y muchos otros nombres de los cuales quedaron marcas en muchas personas, tanto hombres como mujeres.
Yo no nací siendo Maria Evangelina Solares alías “Proditae” (Proveniente del Latín), pero si moriré siendo ella y mi legado eterno será el se haber sido real a mi misma, al igual que para los corazones de amig@s y todas aquellas personas que comparten la vida conmigo de alguna manera y que comprenden los verdaderos valores y motivos por los cuales la vida aunque sea dura, vale la pena vivirse.
Adiós Eternamente.
Eva.


“Inventar el significado de tu propia vida no es fácil. Pero está permitido. Y creo que te hará feliz el desafío.”
Bill Watterson.
https://www.youtube.com/watch?v=4aD1yQasDpo
Quisiera escribir algo inspirador, tan digno como lo escrito en esta gran ultima entrada.
Me mata la cabeza el no tener palabras que expresen lo que siento.
Pero solo encontré esa vieja frase que una vez escuche y una canción que expresa lo grande que eres para mi.
Las palabras no alcanzarán nunca para describir cosas que solo se pueden sentir, A. Gracias por la canción y gracias por todo lo que has significado y logrado, sin mencionar todas las guerras que hemos ganado (Aunque debo admitir que muchas las gané solo porque tu estabas en la trinchera junto a mi).
La vida nos espera, quizás de corta duración pero eso no quita que la enfrentaremos (experimentaremos, disfrutaremos, lamentaremos, y todo lo demás!) en compañía mutua =). Miami nos espera así como que me enseñes a enfrentar las olas!. Te quiero mucho A, gracias por todo y gracias por estar ahí!