El sábado 22 de septiembre desperté, vi la hora y eran las 9 am, en una hora más mi mejor amigo (Al que llamare Mason) venia a buscarme para ir al hotel donde se hospedaba Otaru, la persona que más amo en este mundo.
Había logrado dormir plácidamente, la noche fue perfecta en temperatura y no estaba tan nerviosa como imagine estaría, mi amigo llego y toco el timbre de mi departamento, baje y fue cuando comenzó mi travesía para conocer a la persona que le declaro amor eterno estos últimos 4 años.
El colectivo estaba medio lleno, no obstante no me preocupo, logramos sentarnos en la mitad, y espere no marearme o descomponerme (No estoy para nada acostumbrada a viajar en colectivos, taxis, y demás), durante todo el viaje hable de trivialidades con Mason, mientras en mi cabeza pensaba que decir o que hacer con Otaru cuando lo tenga cara a cara. Las calles de la ciudad estaban un poco vacías, al ser un fin de semana largo la mayoría de las personas aprovechan para ir a lugares turísticos como Mar del plata, Bariloche y demás. El obelisco era el único lugar que conocía con mucha seguridad, no obstante luego me lleve una sorpresa muy agradable: El hotel donde se hospedaba Otaru estaba ubicado a la par de una galería de compras a la que yo concurría muy seguido, de echo, en esa galería compre mi segunda computadora, además de muchas otras cosas más.
Cuando llegamos decidimos ir a caminar por ahí, ya que faltaba alrededor de una hora para las 12 del mediodía (Que era la hora acordada para ir a verlo), por lo que paseamos por alrededores, vimos los edificios alrededor de toda esa zona, y nos sorprendíamos de la impunidad que la policía tenía con los ladrones de billeteras y celulares que caminaban como si nada. Llegamos hasta la dirección que me dio Otaru, pero aún faltaban como 30 minutos, así que decidimos ir al baño de un Mc Donalds cercano, al salir del baño se le ocurrió comer algo ya que faltaba tiempo aún, acepte y compramos un par de hamburguesas con papas fritas y dos gaseosas. Mientras comíamos (Un poco a las apuradas para llegar al horario), hablamos de mi misma (El no sabe que poseo disforia), de su actual novia, y de muchos otros temas, al terminar de comer ambos ya se habían hecho las 12 PM, así que partimos a la puerta del hotel.
Llegamos y nos despedimos, entre y hable con el recepcionista, le dije a quien venia a ver y el numero de habitación, muy amablemente llamo por teléfono a Otaru, y me dijo que ahora bajaba…. debo admitir que sentí algo de nervios en ese momento, pero me concentre en una televisión que estaba en la pared para tratar de calmarme y no verme demasiado nerviosa =P … escuche un “Hola!” (O algo parecido, no recuerdo muy bien >__<… pero aún así no pude evitar el abrazo, durante muchos años soñé y anhele ese abrazo, sentir su perfume, su fragancia, y lo hice, me duro muy poco debo admitir u_u… pero lo disfrute muchísimo, al de bienvenida y un poco el de despedida, aunque este último me dolió mas que gustarme.
Después de saludarnos lo seguí hasta el ascensor, no podía mirarlo a los ojos sin sentir ganas de abrazarlo de nuevo, él me miraba, analizándome, ya que le dije dos veces que yo era la persona que él amaba, y esas dos veces me arrepentí del miedo a perderlo, y le mentí diciéndole que eran “Pruebas” para comprobar la fuerza de su amor hacia mi. Así que era un 50%-50% su percepción de las cosas, por un lado el podría llegar a entender como estaban las cosas por mis actitudes, y por otro lado el podría pensar que este encuentro era una prueba más. Para mi pesar y maldición soy muy buena actriz, por lo que desde que nos abrazamos aguante mis ganas de llorar, aguante mi dolor, mis pensamientos negativos, todo para poder intentar pasarla bien con él, aún si tenia que fingir ser lo que no soy. Subimos hasta su habitación, era muy chiquita, tenía dos camas y una tele en la pared, era muy acogedor y muy hermoso como para pasar con él el fin de semana, durante todo el tiempo que pase con él, intente mantenerme tranquila, sin dejar que mis emociones me jugaran en contra explotando y haciéndome pasar un mal momento, a mi y a él. Después de ver la habitación me contó que tenia que ir a hacer compras, las cuales unos amigos de Mar del plata le pidieron, por lo que le dije que no había problema y salimos a realizar esas compras. Disfrute muchísimo esa caminata, aunque estaba un poco cansada por el viaje y demás, pero aún así continué, el me daba las fuerzas para seguir adelante con toda esta mentira inconscientemente.
Realizamos las compras y volvimos al hotel, era la hora de almorzar, por lo que fuimos a un Bar que estaba enfrente del hotel, nos sentamos y le dije que yo no comería por que ya había almorzado (La hamburguesa) y que le agradecía mucho. El se pidió una milanesa napolitana con una coca-cola, y empezamos a hablar, me preguntaba cosas sobre mi, y yo como una perfecta idiota no podía evitar mostrar signos de nerviosismo y pena, durante toda la comida estuve mirando por la ventana del bar, esperando que se diera cuenta de lo que realmente pasaba, de lo que estaba sufriendo, pero eso fue muy erróneo de mi parte, por que yo soy la que tenía que aclarar todo, la que tenía que decirle como estaban las cosas realmente, lo tenía enfrente mío, sin un monitor en el medio, éramos él y yo, nadie más, pero me acobarde, todo ese día me acobarde, tenía un miedo enorme, a perderlo, a que las cosas se pusieran feas, o que se arruinaran por mi culpa, después de todo el vino desde Mar del plata a verme, a ver a mi versión masculina, le hubiera destruido los sueños que el tiene conmigo, el tener una familia, salir al cine y decirle orgulloso al mundo: “Ella es mi novia”, es por eso que no le dije la verdad, no pude, y se que fue una estupidez no decirle las cosas en ese momento, sufriríamos ambos, mucho tal vez, pero seria el sufrimiento final, no habría mas sufrir después de eso, por que todo estaría aclarado, no habría mas idas y vueltas, estaba en mis manos poner un punto final a todo, a decirle :
“Hey, soy yo, la chica que amas, la chica con la que pasaste incontables noches vía internet, soy yo la persona que más amas en este mundo. Jamás te voy a poder dar un hijo, o hacerte sentir bien con todo esto, pero esta es la verdad, soy así y soy real, soy la misma que conoces, pero nada mas que en distinta forma, estoy cansada de llorar, de sentirme miserable, de tener noches en vela, todo por que te estoy engañando, todo por que no tengo el valor para decirte la verdad, el miedo que tengo a perderte es muy fuerte para que lo pueda vencer, esta mal que te este mintiendo, lo sé, pero no quiero morir, no quiero sentir el dolor supremo que seria perderte, por que se que soy capaz de hacer muchas locuras si te llego a perder, te amo y siempre te amare, aunque me duela muchísimo, lo siento!” .
Hay tantas cosas que me pasan por la cabeza, que tuve que haber dicho o hacer en esos momentos, pero que no las hice por estúpida o por tener miedo, que me dan ganas de matarme.
Termino de comer y subimos a la habitación de nuevo, en la cual nos pusimos a ver televisión, no teníamos mucho para hacer (Solo ver tele o salir a caminar sin rumbo), y como esa zona no era muy agradable como para andarse caminando sin rumbo, decimos ver la tele, y fue así como mientras yo estaba dura en la cama, mirando de costado la tele, y él tirado en la cama, nos quedamos el resto del día viendo la tele, sin hacer nada, y aunque parezca una locura, debo decir que me encanto, me encanto estar a solas con él, sin importarme que no estábamos haciendo nada (Cosa que normalmente no me agrada para nada), pero también fue un infierno para mi, ya que quería tirarme encima de él y demostrarle el amor que siento por el, y no me refiero a tener sexo ni algo parecido, si no simplemente que nos abracemos y estemos abrazados, juntos, mirando la tele, sin importarnos el mañana o los problemas que nos depara la vida; me da mucho coraje recordar que lo tuve durmiendo a menos de un metro de mi, y no haber hecho nada, ni siquiera arriesgarme a meterme en su cama, lo haría enojar seguramente, pero por lo menos me hubiera arriesgado, hubiese sido un gesto en el cual se hubieran notado mis intenciones, y ahí él reaccionaria, dándose cuenta de quien soy realmente, pero bueno, no sirve de nada que llore sobre mojado, por lo que seguiré contando. Como dije, estaba durísima mirando la tele, mi cuello me estaba matando por que estaba en una mala pose, y el tiempo pasaba lento, mi vejiga estaba matándome, el miedo y la incomodidad sentimental que estaba sufriendo no me daban ánimos como para ir al baño, así de estúpida estaba, no me animaba ni ir al baño!!!, y como si fuera poco me dolía la cabeza y el estomago de manera creciente, es decir, cada minuto que pasaba el dolor aumentaba….. yo sabía que era por la hamburguesa que había comido, tenía cebolla y mostaza, cosas que no me gustan y que mi organismo detesta, además del agotamiento mental que estaba sufriendo por estar constantemente fingiendo mi “seriedad” y “tranquilidad”. Paso un rato largo desde que habíamos empezado a ver la televisión, y mi cuerpo me obligo a ir al baño, entré y cerré la puerta, era un precioso baño, levante la tapa del inodoro y note que era muy abierto, tenía mucha agua, por lo que haría un ruido enorme la caída de la orina, cosa que me daba mucha vergüenza, así que arrodillándome oriné como pude, dirigiendo el chorro de pis a la parte sin agua del inodoro. Después de orinar como si fuese una película de acción, tire la cadena, me lave las manos y salí del baño, me senté en la cama y me anime a sacarme las zapatillas. No me había percatado que al caminar tanto durante todo el día, mis pies tenían un olor que volteaba, no mis pies en si, si no mis medias de lana, sufrí una vergüenza muy extrema al notar que tenía un olor horripilante en mis pies, pero para mi sorpresa Otaru se lo tomo con mucha gracia, aunque no evito que me sintiera muy incomoda y apenada >_<.
A las 22 horas vimos una película muy buena (The death Race 2 ) y luego de la peli nuestros ojitos estaban tan cansados que se cerraban solos prácticamente por lo que decidimos dormir, con ropa y sin taparnos. La cama era algo incomoda, de echo, sentía que estaba hecha de piedra, las dos almohadas eran rígidas y poco confortables, pero aún así logre dormir hasta las 5:40 AM, a esa hora me desperté solita, con dolor de estomago y dolor de cabeza aumentados por no haber almorzado correctamente ni haber cenado, además de no haber tomado siquiera un vaso de agua durante todo el día de caminatas y emociones reprimidas, me senté en mi cama mirando las siluetas oscuras de mis piernas, mire a Otaru y lo vi durmiendo plácidamente (Aunque debo confesar que debido a sus problemas de Tabique nasal, se lo oía respirar y roncar desde kilómetros –_- ), me pare y me dirigí al baño silenciosamente, cerré la puerta y me senté en el frio inodoro. Odio ser desagradable, pero quiero dejar por escrito todo lo que viví esos dos días, para que no se me olvide nunca, luego de hacer mis necesidades, mire hacia el inodoro y vi mi materia fecal toda seca y con rajaduras, además de tener un color algo amarillento, no soy una medica, pero se que eso significaba que mi estomago estaba pasando por un infierno similar o inclusive peor que el de mi corazón. Tire la cadena, y aproveche para tomar agua del grifo del lavamanos, salí del baño y me acosté nuevamente. Me volví a despertar a las 9 AM, no estoy muy segura si eran en punto, pero si recuerdo que ambos nos despertamos casi al mismo tiempo, lo escuche suspirar y luego sentí como su almohada se estrellaba contra mi cara, me la saque rápidamente y la abrace, dándome vuelta, mientras que Otaru me decía : “Que hijo de pu…. jaja”. Le devolví la almohada y el silencio reino durante unos minutos, luego me tiro la almohada en mi entrepierna, a la altura de mi cadera, la agarré nuevamente y lo mire de reojo, me dijo “Voy a bajar, quédate durmiendo si querés , yo ahora vuelvo”. Cerró la puerta electrónica y las luces se apagaron (Ya que al cerrarse la puerta de manera electrónica, vía tarjeta, se desconecta la electricidad), lo escuché alejarse por el pasillo y me senté en la cama, mire al suelo y supe que ya no podía más, o le decía todo como era, o me iba sin decirle nada y esperar lo que salga de todo esto, opté por algo diferente, mi intención fue decirle, pero de una manera distinta, mas personal y menos dolorosa: Saque de mi mochila un dibujo que le había hecho a mano, en el cual dibuje un corazón con su nombre adentro, y al que le había dejado caer un poco de mi sangre (Se que es algo loco, pero así de enamorada y loca estoy por él), me saqué el collar que siempre tuve desde mis 5 años, un collar que significa muchísimo para mi, puse el collar dentro de la carpeta con el dibujo, y la puse debajo de su almohada, acomodé todo para que no se notara el cambio, y me fui a lavar los dientes. Al levantarme a las 5 de la mañana, mientras defecaba, le mande un mensaje a Mason para que me viniera a buscar, ya que no me manejo muy bien con colectivos y demás =P, a las escondidas logre mandarle el mensaje, y por suerte la precaria batería de mi celular no se acabo durante toda la mañana.
Otaru regreso, y se sentó enfrente de mi, a esas alturas lo único que yo quería era llorar y decirle lo mucho que lo amo, y lo mucho que me dolía no poder ofrecerle el futuro que el deseaba: Tener hijos, ir por la calle de mi mano y decirle orgulloso al mundo: “Esta es mi chica!”, pero no pude, hablamos un ratito, vimos un poco de tele hasta que fuera el tiempo mío de partir. Él noto que algo me pasaba además de mi malestar físico y mental, pero afortunadamente no se dio cuenta del regalo que le había puesto debajo de su almohada. Llego la hora, y nos dirigimos al ascensor, me dolía mucho partir de esa manera, enferma, con malestar, dolida por tener que alejarme de él y en especial de no poder tener el valor para decirle la verdad de una vez por todas, no obstante bajamos, nos abrazamos por ultima vez, y le dije al oído: “Mira debajo de tu almohada”, me dijo “Si” o algo por el estilo, yo sabía que no había captado el mensaje y que seguramente no lo haría, salí por la puerta y vi a Mason esperándome a pocos metros, lo saludé y partimos hacia casa.
Debido a un evento social en el obelisco los colectivos no llegaban a su recorrido total, por lo que tuvimos que caminar no se cuantas cuadras para llegar a Retiro (Entre mi estado de descomposición y mi melancolía no conté las cuadras), tomamos el colectivo y el viaje de regreso comenzó, por suerte duro poco, no lo sentí tan pesado, a medida que empezaba a reconocer los edificios de mi vecindario me iba tranquilizando, y mis ganas de vomitar iban aumentado, nos bajamos y Mason me ofreció comer unos paquetes de Snacks en la terraza de mi edificio (Son nuestras reuniones, que solemos hacer para hablar y demás), le decliné la oferta debido a mi pésimo estado de salud y subí a mi departamento.
Al subir fui recibida por mi perrita, además de mi padre, le conté que “Había terminado antes” y que necesitaba darme una ducha. Busque la toalla y todo lo necesario para el baño y abrí el agua caliente. Me senté en la bañera y vomite un liquido muy amarillo, como si fuese yema de huevo, y con un olor muy fétido. A los minutos me vinieron a la mente todas las imágenes del sábado, su mirada, su cara, su sonrisa, su voz, y fue ahí cuando empecé a llorar sin consuelo, tratando de no hacer ruido para que mi padre no lo notara, mis lagrimas se camuflaban con el agua caliente que recorría mi rostro. Al salir de bañarme me conecte y trate de enterarme si Otaru finalmente encontró el regalo, le mande un mensaje de texto avisándole, a los pocos minutos me respondió y me puso que no entendía, que como había conseguido el dibujo, y que por qué le regalaba el collar y demás. Tardo un poco, pero se dio cuenta del mensaje, algo enojado me puso que el martes hablaríamos por messenger para aclarar todo, y que él ya estaba cansado de “jueguitos”.
Hoy hablé con él, la conversación la estuve esperando desde el domingo cuando me la propuso, en el fondo sabía muy bien como terminarían las cosas. Se enojo conmigo por que le daba vueltas y no le decía la verdad, le pedí perdón, le conté todo, le expliqué que tenía mucho miedo, por que no quería perderlo, no quería que se fuera de mi vida, por que sin él no seria feliz. Él no lo entendió (Aunque me diga lo contrario), y piensa que todos estos 4 años fueron una mentira, una ilusión, que mi amor por el nunca fue real. Saco nuestro estado en Facebook, ahora me habla casi nada, esta frio conmigo, y se que se vienen muchas otras cosas, sus amigos en Facebook alaban que se halla puesto soltero, y planea contarle la verdad a el amigo con el que me conoció, aquel amigo del juego en línea.
Estoy destrozada y devastada, siento que mi mundo cambió, para mal, y que las cosas serán muy diferentes a partir de ahora. En el MSN apenas hablamos, ya no es lo mismo, el trato, las palabras, los elogios, nada de nada. Era de esperarse, pero me duele mucho que la primera vez que le dije la verdad, reacciono de manera similar, un poco mas amable. La segunda vez lo acepto, inclusive planeaba un futuro, y bromeamos respecto a la vida sexual… y esta… la tercera… fue la que me mostro sus verdaderos colores. Él no me puede entender, no lo culpo, el desea un futuro con una mujer de verdad, tener hijos, y demás, hubiera matado por que se hubiese arriesgado a intentar una vida a mi lado, a que intentemos que las cosas salgan bien, teníamos química, pero seria ilógico y estúpido de mi parte obligarlo a tal cosa. No puedo, ni quiero, obligarlo a intentar algo que no desea, por que si las cosas no se hacen con amor verdadero, no sirven, mucho menos en una pareja o relación. No voy a negar que hoy voy a dormir muy triste, y tal vez llore, pero no me importa, el será feliz con una mujer cuando la encuentre, tendrá sus hijos, y su vida ideal, su felicidad, y con eso, sabiendo que él ahora puede elegir que buscar y que amar, me hace feliz, aunque me cause un enorme dolor profundo en mi corazón que no sea a mi lado. Se que eventualmente perderé el contacto con él, muy seguramente por mi culpa, no lo sé, planeo demostrarle al final que soy la chica de las fotos que le mostré, para lastimarlo por última vez y así retirarme de su vida oficialmente y empezar a construir mi nueva vida, que me será el doble de difícil debido a su ausencia. Muchas veces mientras usábamos chat de voz, le pregunte indirectamente si él haría cualquier cosa por mi, por nuestro amor, el por supuesto me respondió que si, “Cualquier cosa sería capaz de hacer”, pero como siempre mi mente me decía que eso era una mentira, y tal como lo presentí, ocurrió.
No me puedo enojar con él, primero por que aún lo amo, y segundo por que lo engañe durante 4 años sobre mi aspecto físico, es un chico de mente un poco cerrada y tarda en captar la esencia de las cosas, por eso y por muchas otras cosas mas no puedo enojarme, sería injusto de mi parte enojarme con él, que aún tiene la decencia de hablarme por MSN después de todo esto, aunque hace un rato me dijo “Cualquier otro te hubiera mandado a la mierda, y yo lo haría pero estoy muy débil ahora[…]”, no importa, debo mirar al futuro, y con suerte imaginar un futuro en el cual lo valla a visitar con un nuevo cuerpo, una nueva apariencia, una nueva mentalidad y decirle: “Hola Otaru!, como estas?! ^^ “, es lo único por lo que puedo pelear mi vida, al menos en estos momentos, tal vez al levantarme todo sea diferente, tal vez no, pero lo que nunca cambiara, y es algo de lo que estoy muy segura, es que lo amo mucho, mi próxima pareja debe ser muy especial para hacerme olvidar de Otaru, y me da un poco de miedo admitir que no creo encontrar alguien tan especial para mi vida, pero no perderé las esperanzas, al fin y a cabo lo único que me mantuvo viva y me mantendrá viva de ahora en más fue la esperanza de un futuro mejor.
Imagen perdida por el tiempo
El archivo original se llamaba separacion_thumb[7].jpg
“La dura realidad de que a partir de hoy la vida no será la misma debido a nuestra muerte como almas gemelas.”

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