La sensación que nos provoca necesitar algo es un tema que, en mi opinión, es una de las falencias más grandes que tiene nuestra mente, ¿Por qué?…. pues, por muchas razones (Como todo en la vida, las cosas que a veces parecen no más simples que un pensamiento binario; veasé: “Necesito algo, lo consigo, negocio terminado”; resultan ser más complejas y a veces terminan en un bucle de pensamiento eterno, el cual solo podemos llenar con una frase: “Ya veré qué haré.”). Dicho esto, y volviendo al párrafo anterior, una de las principales razones por la cual la considero una falencia terrible en la lógica humana, es porqué nos derriba la voluntad propia, desde algo simple como un pequeño deseo de X cosa, por ejemplo:
-Pamela: Hola betita!, tengo un pasaje para ir de viaje por unos días a la montaña pollezca, ya sabes!, esa que tanto te gusta y de la cual tanto me has hablado estos días sin cansancio!, ¿Te gustaría acompañarme?!
-Betita: ¿Qué si me gustaría?!! Claro que siiiiiiiiiiiii…. ¡Ay no!, no puedo!!!, mañana tengo que ir a comprar unos muebles para mi departamento, además tengo que ir a comprar los alimentos para el resto de la semana.
Y si bien es un ejemplo bastante simple, y el cual podría tener muchas ramas (Como por ejemplo, Betita decidiendo ir de todos modos con su amiga a dicho viaje, o Pamela volviendo a pedir pasajes pero para otro día), todas las variantes tienen consecuencias, leves o graves, las tiene.
La necesidad en si es algo que puede derribar planes, ideas, voluntades, y hasta otras necesidades, es como una perra en celo que demanda la atención y que si no la complacen es capaz de morder sin pensarlo dos veces a cualquier que se interponga en su camino, mutilandolo y evitando que cumpla su cometido, dejando a la persona a su merced, la cual debe buscar la manera más correcta y si no específica de complacer a la necesidad, sea cual sea el precio en algunos casos.
Dicho esto, ¿Por qué seguimos siendo esclavos de lo que necesitamos y no de lo que queremos?, esta si es simple en la mayoría de los casos: Porque ambas están relacionados aunque no lo parezca. La gran mayoría de las cosas que en este mundo se desean por ojos humanos, solo se pueden alcanzar haciendo otras cosas que no nos gustan o no nos interesan, pero que son necesarias para alcanzar aquello que deseamos, y esa es la palabra clave que se esconde detrás de “Necesidad” y “Querer”, Deseo, es por lo que muchas personas han muerto, han luchado, y hasta han sacrificado sus propias voluntades por más de la mitad del tiempo que han vivido en este mundo. ¿Algún día podrá el ser humano despertar y saber que no necesita nada más allá de lo que tiene a su alcance?, probablemente no. Hay muchas cosas en la lógica y en la humanidad en si que son de fábrica, están ahí y no se moverán hasta nuevo aviso, así como el miedo, aquellas cosas que son a veces necesarias para comprender muchos aspectos de la vida , y en otras ocasiones son necesarias para que la vida sea un tormento que debamos navegar con tan solo una pequeña barca y unas velas hechas de lo poco de sentido común que tenemos durante momentos de necesidad y avaricia.
Dicho todo esto, muchos se preguntarán “Vaya, ¿Qué habrá provocado todo esto?”, es simple, mi ocio Ja!. Hace poco se me ha descompuesto una parte de mi PC, parte que todavía no logro reemplazar debido a que no hay en existencia en los locales dedicados a este tipo de cosas, al menos en el barrio donde vivo, por lo cual tendré que ir al micro-centro de la ciudad, aquel lugar plagado de oportunistas, gente de clase media que cree que son de la alta, y gente de la alta que creen que son de la media. Lugar donde los robos de celulares y cosas variadas son comunes de ver, y donde los lavaderos de dólares y distintas divisas internacionales se inflan de ingresos, logrando inmunidad tal que a veces los propios “arbolitos” (Personas que se dedican a atraer potenciales clientes para cambio de divisas), muchas veces charlan con oficiales de la policia en plena calle, a la vista de la gente que circula como si fueran sangre bruta, por una arteria corroída por la suciedad y el dinero fácil.
Mañana iré hacía allí con mi padre, el noble guía por la ciudad que siempre encuentra algo para decir de alguna calle en el momento más inoportuno del trayecto, pero que debido a mi falta de interés en aprender a moverme sola por la ciudad, deberé aguantar a pies juntillas, por no decir que también me tranquiliza en gran medida no ir sola, no es por el miedo a que me roben, el cual no poseo ya que tampoco poseo nada como para ser deseado por algún ladrón, si no porque entre tanta gente a veces me pierdo en mis pensamientos y puedo terminar haciendo cosas de las cuales después me puedo llegar a arrepentirme en gran medida.
Para los que sienten curiosidad sobre mi estado, y cómo va mi vida… no ha cambiado mucho que digamos, sigo estancada en el mismo lugar donde estaba hace…. desde siempre, pero si han mejorado otros aspectos de mi vida….. pero siguiendo la línea de pensamiento que suelo usar, esa mítica de “Primero lo malo y después lo bueno”, comenzaré contando lo que más me ha molestado de lo que va del año: A comienzo de este 2015, me salió un sarpullido (O Salpullido, como Ud. prefiera) en el área del cuello que luego se extendió a los hombros y en parte del pecho…. como soy una paranoica de mi salud, me asusté, no mucho, porque no me sentía mal, era una incomodidad más que nada, por lo que me lo tomé con calma. Al principio culpé de todo a un perfume en mal estado que había utilizado unos pocos días antes de que mi madre se diera cuenta de lo que me estaba saliendo en el cuello. Pasaron algunos días y la cosa empeoró, a la piel desagradable y roja, se añadió picazón y una sensación de piel de gallina cada vez que me miraba al espejo, no suelo ser una persona muy egocéntrica, ni tampoco narcisista, pero los pocos lados aceptables de mi apariencia y figura me gustan como me gustan, normales. Si me sale un granito en algún lado que no me gusta, me pongo paranoica y busco la solución lo más rápido posible, pero aún más rápido que eso, busco la razón por la cual ese “defecto” apareció, para poder evitar futuros incidentes y para saciar mi curiosidad. Con el sarpullido pasó todo eso, pero incrementado, ya que no soy muy entendida en el tema dermatologico, por lo cual necesitaba una visita al hospital sin excusas. Al principio me mostraba resistente, no por un tema que no me agraden los doctores o que me examinen, si no porque las interminables colas de esperas en los hospitales son un calvario, desde sacar un papelito para que te atiendan (Aproximadamente unos 40 minutos de espera hasta 2 horas), y luego hacer fila para poder sacar turno para ser atendida en el área de dermatologia (Un mínimo de 4 horas, si hay suerte no va tanta gente y hay un poco menos de espera), y luego esperar a que te atiendan, lo cual suele tomar de unos treinta minutos a una hora. Todo eso, sumado al calor intenso de los pasillos de espera, más las charlas estúpidas que tiene la gente alrededor, o tener que soportar a los niños llorando o gritando, es un coctél para pocos, pero que muchos deben soportar para atender su salud, para estar sanos. Ironía es el nombre del juego, un juego en el cual todos perdemos.
Desde hace muchos años, mi padre viene con problemas cutáneos, que en un principio fueron causados por una alergia a químicos potentes de los jabones comunes… no tengo muchos recuerdos de fechas, ni de muchos sucesos, pero si recuerdo que su pierna parecía la pierna de una persona con gangrena, eventualmente esto empeoró y su pierna estaba completamente con una piel tono morado, sangrienta, como si hubiera sufrido una mordida de escarcha y una quemadura a la vez, era realmente desagradable y aterrorizante para mi, que cosas así me suelen impresionar bastante si no estoy en un estado mental especifico. Una noche, mi padre se acostó temprano, eran las diez de la noche si mal no recuerdo, esos días se había estado sintiendo muy mal, dolores de cabeza y demás…. mi madre no estaba ya que estaba trabajando, yo estaba entretenida en la PC escuchando música y navegando. Alrededor de las once de la noche mi padre se acercó a mi y me tocó el hombro, me di vuelta y vi un cuerpo lleno de urticarias, manchas rojas, cortaduras y unas piernas totalmente desagradables, con pús y vayá a saber qué más. Tan solo vestía un boxer y sus anteojos, se sentó en la mesa y me pidió casi gimiendo de dolor que llamasé al SAME (Es la únidad médica de la ciudad). En aquel entonces aún teniamos teléfono de línea, por lo cual marqué a la ambulancia y esperamos. Nunca fui una persona suceptible a que mi entorno me influya lo suficiente como para contagiarme su estado emocional, en situaciones de pánico alrededor mío suelo mantenerme neutral, y muchas veces curiosa por saber qué ocurría o cómo aprovechar la situación para X razón, que depende de la situación en si. Mi padré, mientras esperabamos, me miraba y me decía : “Me voy a morir”, eso solo me provocaba decirle “Te lo mereces, por ser testarudo y estúpido como para no ir a un hospital antes”, pero siempre fui una persona cortés también, por lo que me guardé el comentario y le dije en una voz sería y cansada “No hables tonterías, callate y espera acá”. Eventualmente llegó la ambulancia, se bajó un doctor alto y bien apuesto según recuerdo, tocó el timbre de nuestro departamento y bajé a abrir la puerta, subimos y exámino a mi padre que se había ido a su cama a esperar. No tardó mucho, tomó unos quince minutos y acompañé de salida al doctor, se montó en la ambulancia y se fué. Las miradas del conserje del edificio y algún que otro vecino colgado me siguieron mientras subía las escaleras. Llegué y mi padre me contó lo que le dijo el doctor, que todo se debía a un tema de alergia que había escalado a nivel muy alto debido a la falta de atención médica, y que no usará jabones que no sean neutros. A lo largo de los días que siguieron, mejoró, hasta un punto que parecía sanado. Los años volvieron a pasar y su pierna seguía con signos de lastimaduras y demás…. pero a un nivel inferior a lo antes visto, en comparación era casi nada lo que tenía ahora.
Mi padre le pedía a mi madre que vaya por farmacias preguntando qué tenía mi padre y que le comprara medicamentos basándose en lo que los farmacéuticos le decían a mi madre, una mujer que estaba asustada por la salud de su esposo y que no llevaba ni siquiera una foto, tan solo descripciones vagas de lo que mi padre tenía, y que para colmo estaban incompletas, ya que mi padre no le decía todo lo que él tenía y sentía ya que le daba pena o queria evitarle preocupaciones a mi madre, aunque conociendolo se que tuvo que haber alguna otra razón estúpida. Pasó el tiempo y nunca hubo resultados positivos ni grandes mejoras.
Cuando decidí ir al hospital finalmente para atenderme, averigué horarios, y le avisé a mi padre para que me acompañará, ya que atendían en el día y tan solo había que esperar. Disfracé mi propuesta con la excusa de que no me gustaría esperar tanto sola y que me gustaría que alguien me hiciera compañía, a lo cual mi padre Aceptó acompañarme, en cuanto a atenderse junto a mi, al principio me dijo “Ya veremos”.
El día llegó y finalmente fuimos, llegamos alrededor de las 5:30 AM, yo quería ir aún más temprano para asegurarnos lugares, pero bueno, mi padre dormía y yo no tenía mucha seguridad de que fuera un plan inteligente, ya que es preferible pasar más espera a la luz del día que al frío de la madrugada, que había poco gracias a que era invierno aún. Cuando llegamos, había una fila de unas 10 personas, todas esperando para ir a dermatologia y luego llegaron otras para otra especialidad médica que tenía sus oficinas en el mismo edificio. Cuando finalmente abrieron las puertas del edificio, ya casi se hacia de día, subimos unas escaleras hasta el pasillo donde esperamos alrededor de tres horas para que abrieran el segundo juego de puertas para hacer más espera aún. Alrededor de las 9 AM, luego de que tuvieramos que ir abajo, al edificio central para sacar un papel para poder ser atentidos (Donde tuvimos que hacer otra fila de espera), nos atendieron finalmente. Mi papá entró primero, luego me llamaron a mi. Entré y hablé con la doctora que me tocó, le conté lo del perfume y de los sintómas que tenía, convencida por mi historia y de que mi piel estaba normal, me dijo que no me preocupara, que todo se debió al perfume y que me había salido sarpullido en el pecho y hombros porque a veces se suele esparcir. Aliviada y feliz, le agradecí y me retiré, bajé por las escaleras al no ver a mi padre y esperé. Finalmente después de 10 minutos salió. Me contó que tres médicos inspeccionaron a mi padre, y que uno de los doctores con más edad, les mostró los problemas de piel que tenía mi padre, explicandoles qué eran y porqué se formaban, en otras palabras usaron a mi padre como uno de esos esqueletos que usan en clases de biología. A mi me pareció algo incorrecto todo eso, pero a la vez algo sensato, gran parte del plantel de doctores eran estudiante sin experiencia y además eran pocos, por lo cual debían tener bien en claro lo que hacían para evitar problemas en sus consultas. Le ordenaron a mi padre que fuera a la sección de laboratorio del hospital para que se hiciera análisis de sangre, de esta manera los doctores sabrían qué es lo que provoca las marcas en mi padre, que en el momento que se atendió eran manchas rojas tirando a morado en la espalda, manos, piernas, y muchas otras partes más. También le recetaron un conjunto de cremas y unos tips de cuidados para evitar futuras irritaciones. A mi, solo me dijeron que me lave con jabón huméctante y que no use ropas que no sean de algodón.
Mientras mi padre se ponía las cremas y los cuidados (Como usar guantes al lavar la ropa, no usar perfumes, etc), yo miraba como mi piel pasaba de un polo al otro, desde estar normal a tener manchitas rojas como si fuesen granitos en el pecho y cuello. La picazón y el ardor empeoraron, y la piel se me ponía super irritable, con tan solo rascarme 1 segundo, se pone super roja. Supe entonces que, debería ir de vuelta a revisarme, porque claramente algo tenía que me provocaba dichas reacciones, y no sabía que podía ser. O había muchos factores o no había ninguno, porque investigando del tema, casí todo lo que hace una persona en un día normal puede provocar sarpullidos y piel irritable, la temperatura, la ropa, olores, el ambiente, el estrés…. es una sopa de paranoia. Para mi fortuna, el hospital le dió turno para sacarse sangre hace unos días, un miércoles, por lo cual también estaba abierto el departamento de dermatología. Tenía que acompañar a mi padre de todos modos, así que aproveché la oportunidad y le conté a mi padre que iría a revisarme cuando él estuviese sacándose sangre. Pasando las filas de espera y demás…. la misma doctora me reviso (Al parecer mantienen un registro por el cual siempre te atiende el mismo profesional), y le conté todo, está vez con pausas, sin apuros, y mostrándole fotos y contándole con lujo de detalle los síntomas, que es algo importante en una revisión médica. me dió un papel para que me sacará un turno en laboratorio, para un futuro análisis de sangre, al igual que mi padre, además me recetaron un champú especial y dos cajas de pastillas para tomar día y noche, hasta ahora la piel ha mejorado bastante, y no me han salido efectos secundarios por la medicación ni por el champú. Mi curiosidad por saber qué es lo que me está provocando todos estos malos momentos es inmensa, pero tendré que esperar a realizarme los análisis de sangre. Dentro de poco le darán los resultados a mi padre, por lo cual tendré una vista previa de lo que puede ser, ya que una de mis sospechas es que es algo hereditario.
¡Bueno!, dicho eso, ahora a lo bueno!: Después de mucho papeleo y trámites, conseguí que mis padres blanquearán ciertas situaciones personales de ellos, las cuales no pondré por respeto a ellos, pero que si diré que nos ayudarán bastante en cuanto a temas de presiones con las cuentas, y que afortunadamente ha tenido un efecto psicológico muy positivo en mi padre, ahora está muy contento y feliz, y próximamente mi madre estará igual. Les di un espacio para respirar increíblemente grande que no esperaba ni planeaba darles, por lo que también para mi es un gran respiro.
Mi vida sentimental ha mejorado bastante también, ya que me mantengo en mi propía línea, sin buscar a nadie ni tampoco soportando mierda de otras personas, como solía hacer antes. He conocido mucha gente interesante, y también estuve saliendo muchas veces, tanto así que me atrevo a decir que he superado mi ansiedad social, no en su totalidad, pero si a un nivel que no me hubiera imaginado. Hay días que simplemente salgo a caminar y a pasear por mi barrio, liberando mucha presión en cuanto a ciertos temas. Es realmente placentero estar en una calle y revisar mi entorno, mirar a todos lados y encontrar historias que se pueden ver desde lejos, aprender de ellas sin tener que pasar por los rituales sociales, es algo que algún día tendré que contar por este medio!, pero por ahora escribí demasiado, más de lo que esperaba, así que iré a cocinar y les deseo buenas noches/días!.

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