(Domingo 1 de abril, año 2018)(02:25 PM)
Y aquí me encuentro, en una laguna de pensamientos nostálgicos, batallando una larga y extenuante campaña contra mi pasado; sus aliados: Incesantes déspotas, carceleros de tirantes ajustados, sonrisas de tiburón y trompas de cañón… ¿Quienes son?, la nostalgia, la depresión, las memorias que me golpean cuando más vulnerable me encuentro… sin techo ni suerte camino calles ajenas, tierras cargadas de rencor y desconfianza… y quien en su sano juicio podría criticarle a los viejos su falta de confianza y cordialidad/cortesía ante los jóvenes y extraños.
En el mundo este, donde caí luego de que la burbuja protectora y aisladora donde vivía se rompiese en miles de pedazos por negligencias y errores de terceros… en este mundo semi nuevo para mi, donde siempre se espera lo peor, siempre hay un “pero”, siempre hay un conjunto de problemas de los cuales hacerse cargo (sea sufriéndolos, intentar resolverlos o minimizar posibles resultados negativos, o simplemente ignorando todo e intentar tener una vida decente)…. es agobiante cuando alguien me dice que todo saldrá bien, porque para decir algo así (Que ya de por sí es una falta de respeto, porque asegurar algo sobre el futuro de una persona que la está pasando mal es de ignorante e insensible a pesar de que las intenciones sean las mejores. Porque nadie puede ver el futuro), además… no es grato hablar con alguien sobre los males que estoy pasando cuando la otra persona no tiene una dimensión realista de lo que estoy hablándole). Sin embargo, a pesar de que sea algo incorrecto a veces era justo lo que necesitaba… una mentira blanca en mi mente, aún sabiendo que lo que me está diciendo la otra persona me debería molestar en momentos de desesperación ayuda, muy poco, pero ayuda…. creo que le llaman “Dar palabras de aliento”. Sueno como un aparato pero la verdad es que pasé mis años de desarrollo emocional y personal (los inicios y los momentos más significantes [Los positivos] encerrada en mi burbuja, contenida y distraída de mis obligaciones, de mis oportunidades… de mis potenciales. Esto me salió caro en muchos aspectos de mi vida, uno de los más notables: Mi habilidad social. ¿Qué significa esto?, que muchas veces (en el pasado aún más) soy una robot en cuanto a interactuar con personas ajenas a mi núcleo familiar y circulo íntimo de amigos. Afortunadamente toda esta tragedia que empezó a finales del 2015 me ayudó a mejorarme (A la práctica pura) en dicho aspecto y en muchos más. Muchas veces sentí esa horripilante sensación de no conocerme, de no reconocerme al analizar mis patrones mentales recientes, mis acciones, mis temores.
Ya en capital tenia serios problemas de auto estima, y después de sentir como unos morosos del estado lograron falsificar papeles de propiedad con tanta facilidad, de como la gente que debe hacer su trabajo para que la ley no sea ultrajada no solo ignoran su trabajo si no que hasta son cómplices para fines delictivos, pensando que no habrá lucha alguna.. luego de sentir la impotencia de que la fuerza pública sea prostituida para lidiar con una pareja de ancianos, una perrita de menos de treinta centímetros de altura y una joven de 22 años, y con lidiar me refiero a desalojar ilegalmente de su hogar…. cualquier persona pensaría que ningún auto estima sobreviviría tales atropellos y todos en vísperas de navidad (Mas o menos)… pero si, tengo cierto nivel de auto estima aún… que es bombardeado a diario por la estúpida realidad que debo afrontar por culpa de un perezoso que nunca se puso los pantalones largos, de una ignorante e idiota, y de un abogado que curiosamente terminó siendo una mezcla de los dos anteriores mencionados. Por culpa de negligencias constantes term… bueno, no hace falta que caiga en quejarme por cosas del pasado llenando líneas y líneas de texto. Espero que me entiendas, muchas cosas aún las tengo guardadas e intento liberar un poco el peso de mi corazón y penurias cuando puedo… pero aún no es momento, aún estoy en la lucha… la cual no sé cuando terminará, de la cual ya llevo varias heridas, y la cual me ha cambiado para toda la vida, afortunadamente para mejor en casi todos los casos.
En todo este tiempo me topé con situaciones raras a desagradables… sin embargo, lo que más rescato hasta ahora son las realidades. Con realidades me refiero a las vidas, el día a día de muchas de las personas con las cuales me encontré en esta pesadilla light. En algunos casos tenía cierto conocimiento previo gracias a el instinto chismoso de mi madre, la cual me contaba a grandes rasgos las andanzas y las cosas locas que pasaban a sus conocidos y conocidas. Esto es importante mencionarlo porque es como cuando te cuentan una película y cuando finalmente la ves, puede que lo que te contaron era tal cual, o simplemente una exageración… esto fue algo así. En las próximas entradas seguramente haga un sumario, entradas sobre estas historias (Seguramente sea sobre las dos realidades de las cuales tengo un conocimiento bastante grande, y que creo necesarias plasmar aquí, para que sirvan de ejemplos de realidades reales (Lo sé, juego barato de palabras, fue sin intención, de en serio.)… para mi, esto, todo esto, siempre tiene un grado de nuevo… muchas veces me imaginaba qué se sentiría experimentar tal o cual cosa, y en todo este tiempo tuve el agrado (O desagrado) de experimentar ciertas situaciones que me modificaron, para bien.
Se vienen grandes cosas, especialmente la semana que viene. Aún no quiero detallar porque prefiero hacerlo después de que se consumen las cosas, es lo ideal para mantener un equilibrio y paz mental, que me hacen mucha falta en estos momentos. Hace unas noches encontré que la nostalgia es nuestra mente intentando revivir momentos placenteros, al igual que la depresión, se presenta cuando la persona sufre momentos prolongados de infelicidad, incomodidad, o simplemente shocks emocionales constantes… desde la catástrofe que me reflexiono en mis notas personales, analizando mi vida, mis errores, mis escasos logros… todos mis sueños y anhelos… supongo que de ahí los shocks emocionales constantes, ya que siempre me siento increíblemente decepcionada con toda mi vida a partir de los 14 años, siempre siento esa sombra oscura de tristeza y melancolía por el infame “What if” (Qué hubiera sido si). Eso es algo que nunca creo poder superar, y está bien que sea así… de tal modo nunca olvidaré lo que no debo hacer con mi vida. Mi aislamiento de aquellos años me ayudó a preservarme, evitando así que caiga en las trampas y la brutalización que sufrieron muchos de mis compañeros de la escuela primaria y secundaria. También me ayudó mucho haber tenido todo el tiempo del mundo para desarrollarme, junto con muchos otros beneficios, pero el precio fue demasiado caro… y si bien cometí errores tontos muchas veces, lo que más me duele es todas las posibilidades que desperdicié por preferir vivir mi frágil mundo de aquel entonces, cargado de ilusiones y de fantasía. El tiempo igual me duele, pero siempre estuve contenida y feliz (dentro de todo) con esa vida por lo que no me afecta tanto… aunque claro, todo ese tiempo que invertí en mi desarrollo personal me ha limitado mucho en mi vida profesional, que para dejar las cosas claras, es casi nula.
En el pasado soñaba con viajar a otro país, construir y más importante aún: vivir mi vida allí. Trabajar en un complejo de oficinas a cuadras del Central Park en New York, USA. Luego al salir, ponerme mis rollers e ir a mi departamento paseando por el parque, esquivando las oleadas de personas… llegar y subir, para pasar la noche disfrutando de juegos y snacks… ¿Qué básico no?, así imaginaba la vida perfecta cuando era pequeña. Desde una habitación cargada de muebles mal acomodados y aún peor empacados, frente a un televisor de tubo lleno de mugre, con un control de Sega Genesis en mis manitas, tomando un mate cocido después de haber llegado de la escuela, que por cierto, siempre disfruté caminar por las calles de Caballito al regresar a mi hogar. Siempre encontraba algo o veía algo interesante. Luego, a la noche, sintonizaba Cartoon Network para ver Adult Swim, luego, Nickelodeon para ver “Nick At Night”… ah, esos eran los buenos tiempos. Un tiempo más sencillo y noble, donde era feliz con lo poco que tenía pero aún más importante que todo eso: Tenía ambición de mejorar. No se trata de cantidad, ya que así como imaginaba New York como mi objetivo, también imaginé otros estados de ese continente, al igual que en Europa (Las noches de Londres, las pasturas de la Alemania campestre, o los suburbios alemanes con esas casas hermosas, las intransitables calles de japón, o su lado más residencial, con las casas que están ubicadas en las montañas, donde desde una ventana podes ver montañas y uno de los ocasos más hermosos que se pueden contemplar), tampoco se trata del estatus quo (Aunque vaya hermosura debe ser vivir cerca del Central Park), se trataba de mejorar lo que me hacía feliz, que en ese entonces era un televisor sin control remoto, un sega genesis, y una habitación. Claro, los estudios. Muchos de los que me conocen se reirán a carcajadas cuando lean esto pero… siempre me ha gustado estudiar, pero he sido muy rebelde con los temas. En la primaria no era un problema porque había variedad y además en ese entonces todo daba igual, no había exigencia. En la secundaría estaba en mi mundo 24/7, pero hubo profesores y materias que me encantaban, y me divertía estudiando para dar sus exámenes o trabajos prácticos.. lamentablemente lo que mata el arte del estudio es el ambiente en el que se lo intenta dar. La escuela para mi era una prisión semanal, mis compañeros en su gran mayoría eran simios (No es para insultar, cuando se daba banana en las meriendas las usaban como munición para tirarse entre ellos). Además los temarios siempre eran estáticos y estúpidos… en un colegio comercial te enseñaban que el agua disuelve la azúcar… o en computación te enseñaban a (ezkrivir azi), y no, no estoy bromeando ni siendo sarcástica, un profesor de computación nos tuvo una tarde entera escribiendo idioteces así para que, según él, nos adaptemos al teclado. (Un teclado QWERTY IBM del año 90). Sin embargo lo que mata a cualquier espíritu libre es la rutina, y eso fue lo que me comió la paciencia. Por eso dejé de asistir, porque simplemente ya no podía resistirlo más. El director en ese momento había sido mi profesor de geografía varios años y me conocía bien. No tenía que decirle ni explicarle nada porque él sabía de mi potencial cuando me gustaba la materia y el profesor, es por eso que me ayudó y me terminé inscribiendo a un programa para finalizar los estudios llamado “Adultos 2000”. Eso fue en el 2014, aún tengo el material de estudio…. cuatro años ya… joder, el tiempo vuela. Hay personas que son capaces de pasar fronteras para poder estudiar y conseguir papeles que aseguran que tienen cerebro, pero yo no soy así. Simplemente pierdo mucho ánimo para cualquier cosa en situaciones como la que estoy. En mis años de secundaría le echaba la culpa a mi constante estado depresivo que, en mi ignorancia de aquel entonces, pensé que era por culpa del ambiente tóxico de la escuela y todo ese baile… pero la realidad es que mi vida estaba hecha pedazos y lo sabía, solo que no tenía las agallas o la voluntad para hacer algo al respecto… era apática ante mi propia vida, ¿Qué más bajo que eso se puede caer en la vida?, bueno… mucho más bajo, pero para mi caso en particular eso era el fondo absoluto. Tenía todos los elementos para poder construir las bases de mi futuro y las dejé de lado por invertir mi tiempo y esfuerzo en cosas que nunca llegaron a nada… entre otras cosas… en fin, ¿Cómo llegue acá?, hablando de mis fracasos académicos y tal?…. y ya son las cuatro de la tarde!!!!, es hora de cerrar esta entrada por el momento. Más adelante hablaré de mis años de secundaria, mis compañeros y tal vez hasta de mi vida en la escuela primaria. Por ahora me retiro, deséame suerte, se avecinan días de mucho movimiento.

Animo.