Es muy feo no sentirse cómoda con algo que estamos en la obligación de hacer, y en mi caso no es algo fácil poder decir esto sin tener esa extraña sensación en el estómago, una especie de nerviosismo y desgano, más aun sabiendo que mañana mismo tengo que ir de vuelta a unas de las penurias más grandes que debo sufrir actualmente: La escuela. Hace casi dos semanas contacté a una profesora de hace varios años pidiéndole ayuda sobre esto que sentía y que aún siento, pero con un aroma distinto ahora. La asistencia que le pedí fue básicamente que me indicará que podía llegar a hacer para poder dar las materias del curso sin tener que ir a cursar, ya que me sentía incómoda y muy mal respecto con tener que estar rodeada de gente que me es ajena, gente con la cual no logro conectar o entablar una charla interesante o mínimamente intelectual… y en gran parte no puedo culpar a otra persona por ser simple o una copia más… y eso me da mucha mala espina, por qué no me gusta criticar de mala gana a nadie, sin embargo con esta gente no encajo, por más que hace muchos año lo hacía sin problema, hoy es una fantasía lejana que no me llama la atención volver a capturar. El ambiente de clases es realmente atroz, no por qué sea un clima violento o algo similar, si no por el hecho de que apenas se hace algo durante las cinco horas quince minutos que duran los días escolares promedio; la gran mayoría de los profesores apenas imponen orden a un curso que, si no fuera por qué tienen carne dentro de sus cráneos, estarían como babosas idólatras de la vaguedad más ambigua y suprema, reinando sobre sus propias nalgas, gritando y aplaudiendo cada vez que ven algo que ellos consideran gracioso, y por supuesto: Siempre criticando a otras personas por cómo se ven o como se visten, sin tener ni siquiera un simple: “Hola”, con esas personas que usan para hablar peste y centellas, como diría una antigua memoria. Sin embargo, aunque parezca increíble, esto no es lo feo de la situación, es algo peor… mucho peor. En la vida actual de las secundarias públicas está bien visto ser así, es como una regla general ser vacío, sin ideas, sin talento, sin razonamiento, sin personalidad más allá de “Me visto por lo que escucho”… ser un ente el cual solo sirve para decir malas palabras, malos chistes, consumir y demandar, y además ser inservible para casi el 90% de las cosas que requieren el mundo laboral, es algo bien visto… increíblemente bien visto… y para cerrar esta idea daré unos ejemplos: Hace unos tres años conocí a una chica, qué en aquel entonces tenía mi misma edad (18 años), se las pasaba hablando mal de las personas que escuchan cumbia y que se visten acorde a ese “Género Musical”, catalogándolas (Ya que su objetivo principal eran las mujeres adeptas a esa clase de “Música”) de “Negras que ni se bañan.”; lo mismo sucedía con un antiguo compañero Dominicano, que siempre se la pasaba hablando de lo importante de una amistad y del respeto que se debe tener a una persona que se conoce por un periodo largo de tiempo, y en especial sobre las personas que se olvidan de otras personas por el simple factor del tiempo. Tan solo un año fue suficiente para ver, otra vez, como el adolescente (Si, aquellos que no sienten su humanidad) común se da vuelta y contradice a sí mismo, y aún más indignante: No le interesa, una puede demostrarle con hechos que se contradicen tantas, pero tantas veces, y aun así no podría hacerles sacar siquiera una cara triste de pena por haber cometido cosas así…. La ley de la jungla me dijo una vez una chica en mi primer año de secundaria, y creo que dentro de su pequeña ignorancia tenía toda la razón, verás: Para esta gente no es importante demostrar inteligencia o buenos modales, mucho menos demostrar elocuencia y buenos modales sociales, no, simplemente buscan beneficios, que el tiempo de escuela pase lo más rápido posible, aprobando las asignaturas de la manera más simple y más rápida también, copiándose todo un curso del mismo trabajo practico (Usualmente hecho por los “Nerds” del curso), sin importar que este mal o no. El año pasado, la profesora de biología había pedido un trabajo de una carilla de longitud sobre un tema que ahora no recuerdo, cabe aclarar que yo siempre he menospreciado las asignaturas como biología, plástica y demás, por qué me parecían estúpidas para un plan comercial, sin embargo la hice la noche anterior en alrededor de media hora. Al día de entregar el trabajo la profesora empezó a recitar los apellidos de cada estudiante de la división, pidiendo los trabajos. Los nombres pasaban y pasaban, dejando la mesa de la profesora totalmente vacía de trabajos, nadie lo había hecho… al llegar a mi apellido, me miró y me dijo: “¿Lo hiciste?”, de manera desganada ya que yo nunca le hacia los trabajos prácticos, la miré seriamente como solía hacerlo y saque de debajo de mi carpeta el trabajo, me paré y se lo entregué en su pupitre, mientras que miré de re ojo a el curso que observaban atónitos algunos, otros celosos, cómo era el trabajo práctico, cómo se veía tan prominente y tentador en aquel pupitre. La profesora lo tomo y llamó la atención de una estudiante que dos minutos antes le había dicho como una patética excusa: “¡Profe, era muy largo y difícil el trabajo!”, la profesora tomó mis hojas y le dijo alzando las mismas: “¡Ves que si se quiere, se puede!”, la estudiante enojada y avergonzada miró hacia abajo y se quedó callada en su rincón de insolencia. Al sentarme me sentí rara, aquella sensación de aislamiento que hace dudar si estaba en el mismo mundo que mi curso, por qué yo era la persona que menos esperaba la profesora que entregase el trabajo práctico, y para más ironía del asunto fui la única que entrego el trabajo, de casi 30 alumnos. La profesora, obviamente como toda mujer mayor, se tomó como un insulto personal tal insolencia del curso, y les mando tres trabajos prácticos de castigo, a todos excepto a mí, por supuesto.
Ya me perdí en que iba… ah sí, el mundo de la educación pública secundaria es aburrido, sin colores, lleno de estereotipos, profesores inflados de agotamiento y vicios, ambientes desagradables, mucho ruido, chistes malos y poca materia gris en funcionamiento. Yo no me siento para nada parte de este mundo, y aunque sería mucho más que fácil fingir estar en la misma sintonía que el resto de mis compañeros, jamás podría hacerlo cómodamente, no creo que haga falta decir por qué…. Es cómo pedirle a un científico que juegue fútbol, simplemente no puede ser algo agradable para ninguno de los dos mundos. Debido a todo esto, le pedí ayuda a la profesora que mencioné anteriormente, para mi sorpresa (No tanto realmente, sabía que sería una persona diferente) me respondió al día siguiente, agradeciendo mi confianza depositada en ella, y pidiéndome algunos datos para comenzar los procesos de transferencia al turno nocturno de la escuela, los cuales suministré apenas leí la respuesta. Ese fin de semana la pase muy bien, feliz por qué sentía que estaba dando los pasos que necesitaba dar, hacer algo para cambiar mi mundo, comenzar con los cambios, además de que le conté lo de mi transexualidad a ella, algo que nunca había contado directamente a una persona que veo todas las semanas. Esta semana que pasó, el viernes para ser más específica, hablé con ella en persona, cómo un respiro en medio de todo este gas tóxico, me indico todo lo que debía hacer, me entrego la vacante para el turno nocturno y me dijo lo que me tenía que decir, me dio consejos sobre con quién hablar respecto al tema de la transexualidad y demás…
El turno nocturno del colegio siempre ha sido como un misterio para mí, y estoy segura que para el resto del turno tarde, así como el de la mañana también, lo más que una se puede imaginar es que simplemente está formado por gente grande y nada más… pero estos últimos tres años, preguntando por mera curiosidad me enteré de que al parecer es el turno con los peores ambientes para estudiar, además de que suele cortarse la luz y el agua…. Nada prometedor en otras palabras. Estos rumores se me confirmaron el viernes cuando estaba hablando con esta profesora, me contó que si el ambiente de la tarde me parecía insoportable, el de la noche sería el triple de peor, pero que me daría la disponibilidad horaria para poder trabajar e ir generando recursos para mis gastos futuros. Nunca me ha intimidado eso, en cierto modo siempre me he visto en ambientes difíciles, rodeada de injusticia y demás… sin mencionar que uno de los aspectos que más me gusta alardear es que soy muy adaptable… pero sin embargo me dejó pensando, preguntándome cómo será, y si no fuera por lo que ha pasado ayer, lo sabría.
El sábado por la noche, después de la cena, hablé con mis padres sobre mis intenciones de cambiarme de turno en la escuela y empezar a trabajar lo más antes posible… les conté sobre lo que pasaba por mi cabeza para tomar estas decisiones, y sus respuestas fueron … inesperadas… Cuando termine de explicar lo que tenía que explicar, mi madre me pidió que no hiciera tal “locura”, mi padre la apoyó en esto diciéndome: “No te arruines así hijo, te falta poco para terminar, no podes tirar todo así nomas, si necesitas plata nosotros te damos, pero no entres a la noche, te vas a volver loco.”, yo esperaba este tipo de reacción, pero desde un punto de enojo más que nada, imaginaba que se pondrían en la negativa pero desde un : “Hijo, no me gusta lo que pensaste, te ordeno que no lo hagas”, sin embargo sus argumentos eran hasta de súplica, realmente les intimidó la idea de que pasara las noches de las semanas en la escuela y el resto del día trabajando, a mí solo me causa una sensación de desafío tal idea, pero supongo que es mi lado joven tomando el control… en fin, como decía, mis padres se pusieron realmente mal, mi madre hasta se puso a lagrimear en cierto punto, vaya a saber quién en qué estaría pensando para ponerse a lagrimear…. Aunque creo saber, seguramente estaba recordando cuando mi hermano mayor les dijo que abandonaba la escuela… mi padre se puso muy ofrecedor, ofreciéndome comenzar a ahorrar con su ayuda para que me pudiera alquilar un departamento, siempre y cuando renuncie a la ideas que tenía en mente. Fue una noche bastante … no sé cómo decirlo… inolvidable supongo, la verdad es que no esperaba nada así de ellos… desde entonces me estuve planteando qué hacer muy seriamente, y a pesar que muchas veces son los responsables de mucha incomodidad, son mis padres, no puedo hacerlos pasar penurias, menos a su edad…. Aún no sé bien cómo haré para decirle a mi profesora que no haré lo que tanto quería hacer por simplemente no lastimar a mis padres… pero algo se me ocurrirá… respecto a lo que pensé para poder terminar con esta locura de la secundaria, es simplemente levantar todas las notas lo máximo posible, aprobar el año de manera excelente, lo suficiente como para que sea prueba de mi capacidad académica, así aplico para poder 5º año de manera libre, es decir, sin tener que cursas pero dando todas las materias a fin de año. Tan solo me queda utilizar estas dos vacaciones próximas para prepararme, por qué serán los seis meses más exigentes de estos últimos años, ya que solo me queda una falta y tengo 8 materias desaprobadas…. Me pregunto si al final, para celebrar, comeré chocolate o papas fritas… espero que ambas.

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