La espera interminable

Alguna vez pensé que las cosas que me pasaban eran una suerte de broma macabra, pruebas que el cosmos decidía caprichosamente sobre todos los seres humanos para ponerlos a prueba y de esa manera mejorarlos, o matarlos, lo que ocurra primero. Sin embargo, con cada evento desafortunado que ocurre, y de los cuales el 80% de las veces me afectan de manera directa, véase: Pago por errores que no son de mi autoría / responsabilidad; cada vez que esto ocurre no puedo dejar de mirar a los ojos a la cruda realidad de las cosas: Cada acción tiene su reacción, sea propia, ajena, o del cosmos en sí. Hay mucho que no he redactado más que en simples resúmenes en mi carpeta de notas personal, aquella que utilizo generalmente todos los días, una especie de salvaguarda de mi sanidad para evitar las locuras y las toxinas a las que me veo expuesta día a día en lo que tristemente es mi realidad. Esta entrada está escrita a partir del día miércoles tres de mayo del año 2017, hoy marca el día número siete que no tengo cable (Gracias Cablevisión) y por lo tanto tampoco tengo internet, ya que ambos servicios se alimentan por un solo cable que llega desde un palo de madera clavado en la tierra de las veredas. Suena grotesco y del siglo pasado, pero cumple su función, siempre y cuando no ocurran “desperfectos” porqué allí es cuando el excremento empieza a volar y los únicos que se manchan son los clientes. La cosa es que aún no tengo confirmación, pero se cree que un hombre, el cual vestía un traje de Fibertel se subió al poste de la vereda del frente (Se puso allí la conexión para evitar que la gente vecina se cuelgue/corte el cable, que maldita ironía), una vez subido allí cortó el cable. La voz que corre en las bocas de los vecinos es que la señora del frente, una tal “Lola” no paga las cuentas, así que le vinieron a cortar el cable, pero parece que el señor de la compañía habrá despertado sin la erección matutina y le quiso joder el día a alguien más, así que cortó el cable que suministraba la señal a toda la casa en la que estoy viviendo. (Sí, las tres “familias” que viven en este terreno no tienen cable ni internet, gracias señor de las tenazas). Cuando me había despertado ese día que se cortó la señal, al mediodía había internet y el sol brillaba. A eso de las una de la tarde escuché una camioneta parar en la vereda, salí a ver y era un auto de oficio, típicos de las compañías tercerizadas que contratan los nenes grandes como Fibertel y telefónica para que hagan el trabajo sucio. Sin embargo, incluso en los casos de empleados que conducen con un cigarrillo en la oreja y un cuerpo empapado en sudor de cerveza, había una identificación en su vehículo donde decía “Empresa empanada, aportando servicio a Fibertel/telefónica S.A”, la camioneta que yo vi, después de salir del baño, no tenía ninguna identificación, ni calcomanía ni nada. Al principio, cuando me di cuenta que no había señal pensé que era algo común, incluso en Capital Federal ocurrían estos cortes de vez en cuando y no duraban más que una o dos horas a lo sumo… pero todo encajaba demasiado bien como para intentar ocultar la verdad que yacía detrás de mi cerebro: El idiota que vino en la camioneta con aspecto secuestra niñas había cortado el jodido cable de los cojones. Y es que sí, ¿Qué más podía ser?, como una tarada le dije a mis padres que era algo de señal, que no podía ser que hayan cortado el cable porque mi PC lo diría, aparecería esa “x” roja sobre la conexión, pero claro, como a veces me encanta hablar antes de pensar un poco, me mandé la estupidez de decir que era algo temporal sin ponerme a pensar que lo que marca la PC es la conexión con el Modem del Wi-Fi, no con la conexión con el cable de la calle. Me paso este error en el pensamiento debido a que toda mi vida había usado una conexión con cable modem, desde la calle pasaba directo al PC, con el módem siendo la conexión intermedia. Más tarde al día siguiente, Amadeo comentó que Telecentro mandaba gente a cortar los cables de las compañías rivales para generar inconformidad en sus clientes y que consideren más fácilmente “Pasarse a telecentro”, lo cual me parece algo muy bajo (Incluso para una compañía de servicios), pero esto es Argentina, y no es tan raro que incluso los forrados en billetes caigan en actitudes de baja estatura competitiva. Muy bien, recién entró mi padre a la habitación donde estoy para hablarme de lo que pasó hace unas dos horitas, lo cual ya contaré, esta entrada será larga, espero que no demasiado. Entró mi padre y perdí todo el ímpetu con el que había empezado a escribir, pero lo recuperaré. En breves iré a cenar y cuando regrese continuaré…

Ha pasado mucho tiempo desde la última entrada, y como en mis notas personales (las de papel y lapicera) llevo un conteo desde la primera noche que pasé en este lugar, puedo dar la cantidad exacta de días: 524 días. Me gustaría poder decir que he sentido cada día como una aguja entre una uña y la carne, pero la verdad es que no, el tiempo se ha escapado de entre mis dedos con una velocidad y voracidad asombrosas, a tal punto que a veces todo parece algo tan surreal, tan ficticio, tan alejado de todo lo que sentía y percibía en Capital. ¿Extraño mi “antigua vida”? No, solo partes muy específicas como, por ejemplo, la comodidad de mis horarios, la posibilidad de hacer lo que se me ocurriese en cualquier momento, y la disponibilidad de poder salir sabiendo que conocía casi a la perfección todas las zonas que rodeaban la antigua casa. (Departamento)

Lo del pasaje del tiempo no es algo positivo en su totalidad, considero una excelente virtud la de perder conocimiento en cuanto a la pesadez del tiempo porque si no, esto sería varias veces más pesado de transitar y vivir, así que no todo es negativo. Bien, comenzaré dando una retrospectiva de todo lo que ha ocurrido desde mi última entrada:

Las primeras noches de dormir aquí fueron raras. Una mezcla de sentimientos y sensaciones invadían cada pensamiento y no daban tregua. Recuerdo haber pasado noches pensando en qué tan increíble resultaba todo: en cuestión de meses una vida entera, de años, que parecía haber llegado a su fin de giros y retorcijones de la fortuna, se terminó. El fantasma aquel, el que buscaba hacer daño y beneficiarse de ello había regresado para ganar, y así fue. Las primeras tardes que pasé aquí fueron muy interesantes, pero por los motivos equivocados por supuesto. La primera primerísima tarde, por ejemplo, desperté a eso de las dos de la tarde, Amadeo (El hombre que nos permite vivir con él) trabaja de 7 AM hasta las 7 PM por lo que (¡Afortunadamente!) teníamos las tardes de Lunes a Sábados para nosotros (Yo y mi familia) por lo que era algo muy positivo para la moral, ya que uno de mis temores (Y estoy segura que el de mis padres también) era que sería un desafío muy intenso poder adaptarse a estar 24/7 con otra persona luego de haber vivido tantos años en soledad. (Incluso había discusiones entre los orangutanes que tengo de padres, porque Padre no quería que nadie vaya [Y yo tampoco a veces] pero madre de vez en cuando traía visitas) Esa tarde, luego de vestirme, me recosté en la cama y tomé una revista que tenía guardada desde mi infancia (La cual era sobre tecnología y había otra que era sobre O.V.N.I.S, sí, era de esas personas que se comían cualquier artículo amarillista y sensacionalista sobre el tema, por más obvia mentira que fuese. Creo que hay vidas en otros planetas, pero no creo en toda la multimedia basura que hay dando vuelta sobre el asunto). Abrí primero la revista de extraterrestres (Revista “Cero”, española; y la otra revista era “NEO”, una revista de tecnología e interés general de la editorial Perfil.), luego de leer un artículo sobre un hombre en traje que quería y cito: “Revolucionar la humanidad”, y no vas a creer el modo por el cual quería alcanzar esa meta: supuestamente, encontró una especie de manera para viajar a través de la luz, pero no me refiero a la velocidad, si no a la entidad, a la luz en sí. El artículo, el cual contenía severos horrores de ortografía, detallaba mediante dibujos hechos por el propio sujeto cómo se podría viajar en una especie de cono, mediante el cual una persona podía introducirse en dicho cono y usarlo como un transporte para desplazarse junto a la luz. Pero eso sí, ojo al detalle: El cono debía ser de un material específico y además debía mantenerse en el inicio del haz de luz… ¡Pues claro que si hombre!, algo que cualquier Pepito o Juanita puede hacer. Luego de aburrirme de haber leído y reído tanta basura, decidí echarle un ojo a la revista de tecnología, tenía particular interés en esta porque cuando cayó en mis manos, hace muchísimos años, la revista en sí es del 2007. Cuando cayó en mis manos, no entendía ni fu ni fa. Para las personas que me conocen no es ningún secreto de que antes era una persona muy tonta, no estaba en nada. Era un ente que solo caminaba, comía y defecaba. Tenía cierto valor integral para una amistad o relación escolar claro, pero siempre a nivel acompañante silenciosa, rara y alta. A partir de mis 14 años empecé a madurar y desarrollarme a nivel personal a pasos agigantados gracias a muchas experiencias y mucho tiempo libre. Los resultados son difíciles de especificar ya que son esas cosas que solamente la persona en sí conoce, pero si tengo que hacer un ejemplo exagerado y poco original lo pondría de este modo: Antes era una polilla de guardarropa, hoy soy una lechuza, no chisto claro porque me parece algo muy molesto, pero si te clavo la mirada y te observo con ojos de huevo frito hasta que te encuentro el punto clave. Como sea, abrí la revista y me dispuse a leerla, sin antes claro una pequeña botana. Después de ser desalojada ilegalmente, y tener que pagar por errores ajenos, pues mínimo me merezco una rica botana. Que sea un infierno (Aunque no tanto, pudo ser muchísimo peor) no significa que no pueda tener un placer aquí y por allá… pues, ¿Qué placer tuve?, ja!… unos días antes del desalojo y toda esa locura infecta, mi padre me había comprado una bolsa de 15 gramos de papitas fritas “Saladix”, botana novedosa por aquellos tiempos ya que era nueva en el mercado tenía una tanda comercial bastante idiota también. (Poner dinosaurios sobre patines de skate para vender papas fritas pedorras no es algo inteligente)

Dicha bolsa de papitas la había separado celosamente de una caja donde había otros alimentos para poder disfrutarla en un momento especial, es por eso que la lectura de esta revista era la ocasión perfecta. La abrí y mientras leía un artículo sobre el amor “platónico” del autor por una mujer hecha a computadora, si, un cojonudo gráfico de computadora le hacía babear a este sujeto, que no solo explicaba su morbo y su excitación por una mujer en 3D (Que tampoco estaba tan buena) sino que también el pobre hombre, en su enajenación pajera-mental no podía escribir un párrafo entero sin errarle a la ubicación de las letras, o las tildes y tal. Me hizo reír y me hizo pasar un lindo rato leyendo.

Ahora contaré un poco sobre lo que nos rodea, para que te des una imagen más clara de cómo es el entorno y la ubicación. El terreno en el que estamos es del tamaño de un cuarto de cuadra (Pongamos unos 50 metros), es una casa de dos plantas en el frente, y atrás, después de un patio de mediano tamaño hay otra casa de dos pisos. En total son tres “familias”, pero antes de dar el inventario de cada familia es necesario que explique bien cómo va la cosa: Amadeo es el hombre que nos dio una mano y nos permite vivir con él. Es padre de dos chicas, una llamada Gerundia (La menor, creo que 15 años) y Tulepa (La mayor, unos 18 años creo), la madre de ambas y esposa de Amadeo, murió hace muchos años. Ambos eran obesos, y Amadeo era empleado de una fábrica de calzado. La vida que llevaban era muy buena, Amadeo se encargó de construir todo durante los años y años que trabajó en la fábrica, además, mantenía los gastos de la familia entera de él, que estaba compuesta por: Su madre (Helga), Su padre (Aventius), su hermano (Cain) y un hermano más que murió. Amadeo es un hombre que se mudó desde su provincia natal  hasta la Capital Federal, buscando progresar y mejorar su vida. Según me contó, se fue de allá a los doce años y desde que pisó capital empezó a trabajar. Primero con cosas menores, ayudaba en lugares donde vendían fiambres, repartía diarios y cosas así. Luego, cuando se pudo establecer y alquilar una casa, su familia se vino con él. Desde entonces, estuvieron mudándose de lugar en lugar, pasando por villas y similares hasta que Amadeo comenzó a trabajar en la fábrica de calzado, la cual le daba una paga muy buena que le permitió poder comprar el terreno actual y la casa de atrás de todo, que es la primera que había. El hogar era humilde, el agua tenía sedimentos de todo tipo y color, y hacían falta arreglos por todos lados, pero él se sentía orgulloso porque era de él, era algo que se ganó trabajando. Amadeo es de esas personas que son trabajadoras compulsivas, tanto así que llegaba a trabajar 20 horas. Todo, por supuesto, en negro y siempre con su obesidad.  Por lo que me contó, tenía un trabajo muy estable y un ingreso monetario aún mejor, por lo que se puso a construir una casa, la que ahora habitamos entre los cuatro (Mis padres, yo, él), luego construyó el segundo piso para que los padres vivan allí. La casa de atrás, se la remodeló y se le añadió pisos, en primera instancia estaba por ser la casa para Amadeo, su esposa y sus hijas, pero como el hermano también tenía familia, Amadeo le cedió la vivienda para que viva bien. Amadeo se quedó con la casa de adelante, para él y sus dos hijas, junto con su esposa. ¿Mencioné que Amadeo y su esposa eran obesos?, bueno, lo eran, no a nivel mórbido, pero si lo suficiente como para que sus huesos se degeneraran en tal grado que Amadeo apenas puede caminar hoy, con la ayuda de un bastón. La esposa murió en un baño, supuestamente defecando. Imagino que habrá sido algo cerebral o del corazón, nunca me animé a preguntar detalles, ni tampoco lo haré. La relación de Amadeo y su esposa con la familia nunca fue buena. La esposa de Amadeo, llamada Tirante, no se llevaba bien con Cain, el hermano menor de Amadeo. Y mucho menos con la esposa de Cain, llamada Comadreja. Me enteré que ha habido peleas donde el mismo Amadeo(Un hombre pacífico en situaciones tensas) salió con un cuchillo de cortar carne hacía la casa de su hermano menor. Al parecer esto ha sido una bolsa de culebras desde hace mucho tiempo. Los padres de Amadeo no son gente muy inteligente, ni tampoco honorable. Me enteré de infinidad de anécdotas donde se robaban comida entre ellos, había actos de desprecio por la propiedad privada, y hasta traiciones maritales. Madre es amiga de Amadeo desde hace muchos años, no sé si dije esto en mi entrada anterior, pero Amadeo y yo hemos cruzado miradas antes. Él fue quién le prestó la tarjeta de crédito a mi madre para que pudiera comprarme mi primera computadora allá por el año 2005/6 (No recuerdo bien). Por lo que ella me contó también muchas cosas sobre todo el pasado de Amadeo y alrededores. Luego de la muerte de la esposa, Amadeo enfermó. Finalmente, su obesidad estaba cobrándose las cuentas, y la columna de Amadeo era el pagaré. Hernia de disco, problemas motrices, problemas musculares, entre otros. Llegó a tal punto que decidió darle su trabajo a su hermano menor, según me ha contado madre, un día Amadeo se fue a la casa del fondo y le dio las llaves de la puerta de la fábrica a su hermano para que trabaje en su lugar. Amadeo pasó dos años solo en su casa, sus hijas lo acompañaron durante cierto tiempo, pero al parecer lo abandonaron también. Gerundia , la menor de las dos, se alió lentamente con la familia del fondo, antagonizando a su padre y a mi madre, amenazando a su propio padre con denunciarlo porque no le daba dinero y a mi madre la llama de todos los nombres posibles. Ladrona de poca monta, rebelde sin causa y mal hablada, algo que he visto antes, muchas veces. La segunda, Tulepa, es la mayor de las dos y la que parece ser la única redimible en todo esto. No solo es la que trabaja e intenta ser maestra, sino que fue la única que se animó a decirnos, en persona, “Feliz año nuevo”, además de intercambiar bocadillos con mi madre. Ambas tienen un pasado de complicidad en robos y consumo de cerveza desde temprana edad, sin embargo, últimamente están un poco alejadas ya que la menor le roba las cosas cuando la mayor sale a trabajar y estudiar. La familia del fondo, la de Cain, está compuesta por su esposa (Una tal Comadreja), el hijo mayor llamado Invertido, y el hijo menor, llamado Engendro. Es una familia de probeta, gente que apenas debe llegar a fin de mes pero que se dan aires de grandes señores. Ha habido encontronazos, hasta ahora dos: el primero fue poco tiempo después de que llegamos, Cain estaba baldeando el garaje (La familia entera tiene la manía de baldear los pisos, incluso cuando llueve. No, no estoy bromeando, lo hacen. En plena lluvia obligan a sus hijos (Y a las hijas de Amadeo) a baldear el patio), agua mojó algunas cajas nuestras y padre junto con madre salieron a confrontar. Fue bastante intimidante la situación, recuerdo que estaba en la notebook y de repente madre abre la puerta de la habitación, murmurando a si misma cosas que no entendía pero que tenían un aire a enojo. Luego me paré y fui a ver qué eran esos gritos, era Padre que estaba fuera de sí gritando y agitando los brazos, como un italiano borracho y excitado, todo colorado y con la camisa desprendida. Cain le gritaba, mientras que nos intentaba avergonzar con comentarios como “ustedes quieren ocupar una casa que no es suya, de dónde los habrán corrido”, las hijas de Amadeo estaban detrás de Cain gritando (Por supuesto, ¿De qué otra forma podría ser?) cosas como “si!, están ocupando mi habitación”. En una pelea de gritar fuerte, conozco muy pocas personas que pueden superar los tonos fuertes que alcanza mi padre. Cain no es una de esas personas. Gritaba tan fuerte y con una voz tan masculina que me hizo temblar las piernas, entre la adrenalina de la situación y la posibilidad de una pelea después de tantos años, me sentí abrumada por todo y mis piernas empezaron a temblar, por suerte me acomodé contra el marco de la puerta y miré todo ahí, intentando mantener la cara de malota más seria posible. Atrás mío estaba el hijo mayor de Cain, y madre paseaba de un lado al otro. Pamela, mi perrita, corría de un lado al otro, intentando llamar la atención de Padre. La situación continuó a los gritos por un rato hasta que Cain no podía mantener una voz sin quebrarla. No es por darle créditos gratis a mi padre, pero estoy muy segura que lo intimidó a Cain. Mi padre, a pesar de su edad, es muy viril y grandote. No tendrá la fuerza de años atrás, pero sabe pelear, y además no teme. Estoy segura de que le gana a Cain tranquilamente. Pero no orientaré el texto a esa hipótesis, me intimida pensar en algo así. No quiero que mis padres sufran daño físico, no sé si soy buena peleando o no. Mi último combate físico fue desastroso, no perdí, pero tampoco gané, y eso no me gustó. Así que, regresando, la discusión terminó y metimos las cajas. Pasó el tiempo y las cosas se calmaron, a tal punto que madre comerciaba con Cain y padre lo saludaba cuando se cruzaban a los mediodías.

Los padres de Amadeo son la típica pareja de ancianos que se llevan mal. Según Amadeo, en realidad están separados, pero no se divorcian por X razón, imagino que será por la edad o porque no quieren luchar y tal. El padre vive en una pequeña habitación de 2×2, mientras que la madre vive en todo lo largo del segundo piso, junto a las dos hijas de Amadeo. El hombre es senil y enfermo, por lo que solo lo alimentan y ya. Cain es el monaguillo de los dos, les lame la oreja a los dos por igual ya que Amadeole entregó los papeles de la propiedad al padre y a la madre. ¿Mencioné que Amadeo pecó de tonto?, no, está mal eso. No pecó de tonto, pecó de humano. Siempre se la jugó por su familia, a nivel tal que incluso evitó comprar más terrenos en esta zona por recomendación de su padre, algo de lo que Amadeo se arrepiente infinitamente. Una casa enorme entregada a su hermano menor para que viva cómodo, entregó los papeles de propiedad a sus padres solo porque eran sus padres. El camino al infierno está pavimentado por buenas intenciones.

Hoy, a las seis y media de la tarde ocurrió el segundo evento de hostilidad grupal. Esta vez entre madre y: La esposa de Cain, Gerundia, y Helga. La situación fue así: Amadeo mandó un albañil para que tome medidas en el patio, para hacer una habitación extra. Madre recibió dicho albañil y le mostró el patio, esto enfureció a la esposa de Cain, acusando a mi madre de “usurpadora”, de “vieja” y muchas otras cosas. Utilizaban, lo que yo creo que es una excusa/justificación de la agresión, el hecho de que el Albañil (Un conocido de Amadeo) era una persona extraña y que no debía estar en el patio, que, según la esposa de Cain, era de propiedad de Cain. (Cabe aclarar que esta mujer, la esposa de Cain, es la que yo creo está detrás de todas la agresiones y miradas negativas que recibimos nosotros y especialmente Amadeo. Según lo que tengo entendido es una mujer que Cain conoció en una villa, y allí es donde tiene su casa, solo que está intentando “trepar” y quedarse con el terreno entero mediante su esposo). Mi padre, quien es una persona fácilmente provocable y volátil, estaba en el lavadero cuando ocurrió esto de los insultos y tal. Se puso loquísimo, entró a la habitación y me pidió que hiciera entrar a Madre, allí fue cuando salí y escuché los insultos por mi cuenta, además de que vi la situación. No hace falta elaborar mucho mi reacción, me pareció algo más que desagradable y digno de un hotel de mala muerte. No hice entrar a madre, ella se dirigió a la salida para que el albañil, avergonzado (Pobre hombre, no tenía culpa de nada), luego madre regresó y entró. Padre se enojó muchísimo, porque en sus ojos los insultos y tal tenían razón, se comió el cuento de que era un hombre extraño enterito. Explicaré porqué esto me parece una excusa para justificar las agresiones: Hace poco Cain, utilizando las jubilaciones de su madre y su padre, compró un auto a crédito. El garaje que tenía Amadeo, era para 1 solo auto, y una pared con una puerta dividía lo quera el patio de atrás (El cual usurpó la gente esta) con el garaje. Cain, con la ayuda de unos amigotes de él, demolieron la pared que dividía todo, para que pueda meter su auto y dejarlo en “su” patio. Este acto, además de ser una barbaridad contra la propiedad privada, me hizo entender que Amadeo no tiene voluntad ni medios para defender su puesto en todo este terreno. Gracias a él todos tienen un techo sobre las cabezas, pero nadie lo respeta o le tiene algo de piedad. No puedo intervenir porque no es mi guerra, al menos no aún, y además Amadeo no muestra voluntad de quejarse ni nada, a el le da igual. Y creo que es porque no tiene cómo defenderse, y no nos pedirá jamás que peleemos una batalla así. Cuando ocurrió lo de las “remodelaciones”, Cain le pidió a madre que mueva las cosas que estaban en el garaje para que el auto pase, que haya “vía libre”. Esto es un claro ejemplo de conquistar territorio, o mejor dicho, ocupar un terreno que no es tuyo. Este acto cobarde está alimentado por la lengua venenosa de la esposa de Cain, ya que muchas veces Padre y yo hemos escuchado como la mujer esta le llena la cabeza a su esposo tratándolo de “cobarde” y “cagón” por no sacar las cosas del garaje y quedarse con la casa entera de una vez. Luego de varias veces de Cain diciéndole a mi madre que saque las cosas, y ella siempre respondiéndole que hable con Amadeo , Cain finalmente habló con Amadeo. El lugar fue en el trabajo de Amadeo, la remiseria en la que trabaja. Lo abordó a Amadeo cuando estaba solo, ambos hablaron, y según las palabras de Amadeo: “Me pidió disculpas por lo que hizo”, y cosas así. Amadeo le mencionó que tenía intención de techar parte del patio para cobrarse el espacio que le estaban sacando del garaje.. y esa era la intención de Amadeo. Pero esto no le gustó nada a la esposa de Cain, entonces reaccionó así, junto con la ayuda de Antonela. Es algo muy de “conventillo”, o sea, situaciones que son muy comunes en esos hoteles de mala muerte que hay en Capital Federal. Es algo desagradable, porque es como ver una bandada de monos tirándose excremento, peleando por una banana que está podrida y no se puede comer. Luego de toda la locura, padre convenció a madre, después de gritarle un largo rato y en voz alta para que escuche medio vecindario cosas como “Vos no sos la dueña para hacer entrar a cualquiera; no me interesa que lo mande Amadeo, los dueños acá son la señora Helga y el Señor Aventius”, a lo que decidí mantenerme callada, ya que entendí al instante lo que intentaba hacer padre… intentaba amansar a las víboras, con música de una flauta temblante. Convenció a madre de que pida disculpas a Helga, y a la “señora del fondo”. Él la acompañó, seguramente para cuidarla de cualquier agresión física que pudiese sufrir (Olvidé mencionar que padre entra en locura si alguien insulta a madre o a mí, de hecho, la situación de las cajas se puso así de tensa porque Cain le faltaba el respeto a Madre). Apenas salieron se encontraron con Cain, que estaba en la puerta. Padre, inteligentemente apagó la luz de la cocina, por lo que estaba en tinieblas, cosa que aproveché para ponerme del otro lado de la puerta cerrada, en caso de emergencia. Escuché como los tres “razonaban” de que la situación salió de control y que no pasaba nada que solo fue un acto de reacción a un extraño y que el auto era algo que podía atraer ladrones y tal… blah blah blah…. Luego subieron al piso de arriba para hablar con Helga, esta vez fue solo madre y Cain. Padre entró. Todo quedó en un punto neutro, todos sonríen, pero sé que las tensiones aumentaron. Padre dijo que sacaríamos las cosas del garaje, para el “bienestar” del auto y su salida. En lo personal no me molesta, es un pequeño precio a pagar para mantener las cosas en donde están. No sé cuándo tendremos resultados desde el Instituto de la Vivienda de la ciudad, ni tampoco del juicio del departamento. Nuestro abogado nos llama de vez en cuando diciéndonos que en tres o cuatros días tendremos novedades, pero nunca llegan. La semana que viene iremos al IVC (Instituto de la vivienda) para consultar el estado del expediente y de paso intentaré averiguar planes de alquiler, a lo mejor podríamos alquilar algo mediante y con la ayuda del IVC hasta que nos solucionen el otro tema. Amadeo llegó poco después, de hecho, pocos minutos después de que todo terminó. Estaba informado ya que madre lo llamó entre todos los gritos que pegaba Padre…. Tal como en veces anteriores, Amadeo mantuvo silencio, cabeza baja, y durante toda la noche dijo comentarios pequeños como por ejemplo “Se agrupan contra mí, la cosa es conmigo; soy un tonto porque me mando una cagada y la paga gente que no tiene nada que ver; no sé qué más me quieren sacar, el árbol ya está caído, querrán hacer leña”. Pasó toda la noche muy silencioso y lo que parece ser, muy triste. Padre y madre no lo maltrataron ni nada, de hecho, padre mantuvo todo como estaba a pesar de que tiene sentimientos negativos en privado contra Amadeo, infundados la mayoría. En lo personal creo que Amadeo se siente muy triste porque el desprecio, infundado o no (Recordá que todo lo que sé es por lo que me cuenta Amadeo y mi madre, siempre puede que exageren o cambien la historia), que tiene su familia hacia él está cobrándose con personas ajenas. Hay muchos eventos y ocasiones que omito en esta entrada, más que nada porque son cosas insignificantes, que realmente no merecen atención. Lo importante es que sigo acá, sigo soñando con resultados positivos, y mis padres están bien. Me encargaré de escribir todo lo que sea importante más adelante. Estamos en un momento muy deprimente de nuestra existencia, viendo como vuelan los proyectiles alrededor, pero gracias a Amadeo y a la química que hay entre los cuatro, ese equilibrio que se formó, las cosas están bien. Todo pudo haber sido infinitamente peor si no hubiese estado Amadeo. No sé si nos traicionará algún día, tampoco quiero pensar en eso. Pero si todo sale bien, si algún día salgo de acá con mi familia hacia un techo propio, no pienso abandonarlo. Solo cuando tenga un techo propio familiar, consideraré intervenir en esta guerra silenciosa, no para atacar porque no tengo cómo, si no para proteger a Amadeo. Traerle comida, mantenerlo sonriendo cómo pueda. Él me dio una mano, yo le daré un brazo. Códigos ante todo, sea honor u orgullo, los códigos se respetan. La gente que persigue dinero, o robar, o usurpar, no entiende nada de la vida. Aprendí mucho en este tiempo pero aún no creo poder hacer justicia a lo que aprendí usando letras. Algún día, cuando madure todo lo que aprendí, podré. Solo entonces escribiré todo eso. Por ahora, intentaré dormir un poco. Hoy no vino el técnico de Fibertel, supuestamente mañana vendrá desde las 9 AM hasta las 10 AM. Espero que no haya problemas y se pueda solucionar esto de la internet, es mi única ventana. Antes lo era, pero voluntariamente, aquí no tengo otra opción, al menos no otra opción satisfactoria. Antes de terminar esta entrada quiero agradecerle a todas las personas que leen estas palabras, y el doble de gracias a las personas que han estado a mi lado durante todo esto, aún no termina pero sé qué estarán ahí. Gracias a todas las personas que están del otro lado, en especial a mis amigos y amigas.  ¡Hasta mi próxima entrada!, que esta vez, haré que sea en menos espacio de tiempo que esta. ¡Orbua!

One thought on “La espera interminable”

Add yours

  1. Acabo de leerte y ya es un Poco tarde para mi, por eso será mañana cuando te responda largo y tendido. Por el momento te diré que me alegra que sigas “aquí”. P.D.: ” Antes era una polilla de guardarropa, hoy soy una lechuza, no chisto claro porque me parece algo muy molesto, pero si te clavo la mirada y te observo con ojos de huevo frito hasta que te encuentro el punto clave. ” Me ha encantado 😝

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conocé cómo se procesan los datos de tu comentario.

Proudly powered by WordPress | Theme: Baskerville 2 by Anders Noren.

Up ↑